{"id":551,"date":"2023-05-08T13:55:13","date_gmt":"2023-05-08T13:55:13","guid":{"rendered":"https:\/\/jaimezarate.com\/?page_id=551"},"modified":"2023-05-14T00:42:02","modified_gmt":"2023-05-14T00:42:02","slug":"el-marinero-pesquero-camaronero","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/jaimezarate.com\/index.php\/el-marinero-pesquero-camaronero\/","title":{"rendered":"El marinero pesquero camaronero"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"551\" class=\"elementor elementor-551\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5f7ed2ac elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"5f7ed2ac\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-13da0005 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"13da0005\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-28f680dc jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"28f680dc\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h4 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">EL MARINERO PESQUERO CAMARONERO<\/h4>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5e10106f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"5e10106f\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7671cc jltma-glass-effect-no\" data-id=\"7671cc\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3b4fe7e1 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3b4fe7e1\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primeramente, dedico a Dios los momentos de mi vida desde el vientre de mi madre hasta la actualidad, al mejor capit\u00e1n de la mar, de la tierra, de los cielos, de todo el universo, al Todopoderoso quien me sigue concediendo d\u00edas llenos de nuevas vivencias y que, con su amor, me sigue conservando vivo y sano para contarles a ustedes un poco, lo apasionante de mi existir.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiero tambi\u00e9n dedicar estas l\u00edneas de parte de mi vida a quienes merecen los reconocimientos y mis elogios, mi agradecimiento y la bendici\u00f3n de Dios por ser la parte medular de mis ca\u00eddas y levantadas, a quienes me miraron con sus ojos y su coraz\u00f3n bueno, el verdadero y gran amor por m\u00ed, al intentar lo m\u00e1ximo, en apoyarme y guiarme tambi\u00e9n con su enorme visi\u00f3n y sus sabios consejos ya que un ni\u00f1o, un adolescente que est\u00e1 viviendo las grandes dificultades, necesita apoyo para saltar los obst\u00e1culos que se ponen en el camino y en el destino de cada uno. Gracias a mi padre Manuel Graciano, a mi madre Mar\u00eda, quienes dieron absolutamente todo para que yo encontrara la ruta correcta y la sinton\u00eda de la frecuencia dif\u00edcil de localizar bajo el cielo del lugar donde nac\u00ed, en donde fue precaria tanto la condici\u00f3n social como econ\u00f3mica. Gracias padres porque los llevo en el alma cada vez que abro los ojos, en mi mente y en mi boca para esbozar sus nombres en mis humildes palabras, seguirles pidiendo sus bendiciones al comenzar todos mis d\u00edas. \u00a1\u00a1Dios los bendiga!!<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0A mis t\u00edos Humberto QEPD, a mi t\u00eda Ofelia quienes me tuvieron en su humilde casa en la que me ofrec\u00edan lo que alcanzaba para vivir y comer igualmente como si yo fuera un hijo de ellos, en donde fue el lugar id\u00f3neo del inicio y lo m\u00e1s dif\u00edcil del comienzo de esta aventura. Especialmente al t\u00edo Manuel Z\u00e1rate Molina medio hermano de mi padre quien me dio la maravillosa oportunidad de viajar con el pensamiento, a vivir como un sue\u00f1o al principio y que m\u00e1s tarde logr\u00e9 aprender y tener conocimientos que me han encaminado por dondequiera que yo voy me sirven para salir triunfante y sea la realidad, porque me hizo un hombre de valor al surcar mi destino a la mar. Por su paciencia con rega\u00f1os, por transmitirme sus conocimientos sin envidia ni ego\u00edsmo, por darme consejos sabios de un hombre vivido que la vida misma le cristaliz\u00f3 al haber pasado una ni\u00f1ez dif\u00edcil. Al \u201cviejo palique\u201d que hasta la actualidad jam\u00e1s supe su nombre, quien fue el capit\u00e1n de la primera nave que sub\u00ed y donde acontecieron muchos errores, pero que gracias a esos errores que casi costaron mi vida en la mar, supe aprender y que ahora en otra faceta de mi vida, recuerdo con agrado y orgullo a ese personaje sabio, su car\u00e1cter bueno como el pan de trigo y su coraje a la hora de decidir. A cada uno de los tripulantes del barco en mi primer viaje a alta mar, por ense\u00f1arme como tal vez mejor ellos ense\u00f1aron a sus hijos, tambi\u00e9n gracias a esos recuerdos de cada uno de los que yo conoc\u00ed en cada una de personas buenas y malas en sus momentos, que con tan solo recordarlos, me llena de emoci\u00f3n y quisiera pisar de nuevo el muelle y brincar a la cubierta de cualquier barco como en ese glorioso tiempo de la primera vez que pis\u00e9 el barco de madera de nombre R\u00edo Jano.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Corr\u00eda el a\u00f1o de 1970 cuando mi madre me \u201csecuestr\u00f3\u201d del castigo que sufr\u00eda en los innumerables viajes como arriero comerciante a los pueblos de la sierra andando a pie descalzo atr\u00e1s de los benditos animales, asnos y mulas que alquilaba mi padre para encimarles cargas \u201ccerradas\u201d que al sentirlos sobre sus maltratados lomos comenzaban a pujar en cada paso que daban y yo, con la angustia de que Dios me castigar\u00eda al permitir que mi padre le pegara en sus lomos carga tan pesada. Era in\u00fatil tratar de hablar con Graciano Manuel Z\u00e1rate Ortega, era r\u00edgido, r\u00edspido, hosco, duro como una piedra, al insinuarle cualquier cosa, de inmediato dec\u00eda que uno le estaba llevando la contraria, dec\u00eda que mejor no hiciera nada, que me sentara como Nicol\u00e1s el flojo. \u00c9l hab\u00eda le\u00eddo una peque\u00f1a revista de cuentos de aquella \u00e9poca, el cuento hablaba del padre de Nicol\u00e1s que hac\u00eda canastas de carrizo, pero Nicol\u00e1s era un ni\u00f1o que deseaba hacer otra cosa, no le gustaba hacer canastas y desobedec\u00eda a su padre, \u00bfa qu\u00e9 hora encontr\u00f3 esa revista mi padre y lo ley\u00f3?, fue mi mal, a cada rato me champaba con intenci\u00f3n mordaz que me lastimaba sus palabras, y mucho m\u00e1s con el tono de burla y de desprecio que aprovechaba cualquier momento que repet\u00eda lo mismo. Los viajes de arriero-comerciante yo estaba cansado porque tal vez comenzaba mi adolescencia y como todos los muchachitos, tal vez quer\u00edan estar sueltos, libres para poder elegir el camino de la vida. En aquellos a\u00f1os todo era salvaje y sin tener ni siquiera cerca la tecnolog\u00eda, no hab\u00eda energ\u00eda el\u00e9ctrica, no hab\u00eda agua entubada o potable como dicen ahora, corr\u00edamos haciendo miles de viajes al r\u00edo con el palo aguantador, dos cubetas de l\u00e1mina con una j\u00edcara de morro, hac\u00edamos un pozo a la orilla, un pozo que filtrara r\u00e1pidamente para tener suficiente l\u00edquido y zambutir la j\u00edcara para llenar las cubetas, era un trabajo rudo y cansado pero ya est\u00e1bamos acostumbrados todos los habitantes desde los ni\u00f1os hasta los viejitos. Los incontables viajes a la Merced del Potrero, pasando por San Bernab\u00e9 Ayuta, San Isidro Chacalapa, La Escondida donde luego nos qued\u00e1bamos a acampar, Zimat\u00e1n, Petatengo, Santa Catarina Cerro de Oro, San Miguel Chongos, Santa Mar\u00eda Xadani antes Zuchitepeque, las fincas, El Faro, El Mamey, La Concordia, Montecarlo, Llano grande, Corral de Piedra, Quiebra Plato, San Felipe Lachiy\u00f3, Lluviaga, San Mateo Pi\u00f1as, Xanica y m\u00e1s ranchos escondidos entre la sierra, ya me hab\u00edan cansado. Mi madre al ver que apenas llegaba del viaje y entregaba los animales alquilados, mi padre ya hab\u00eda ido a la laguna de Garrapatero a comprar camar\u00f3n oreado, ya hab\u00eda ido a la Colorada o a la laguna del Rosario para levantar sal, ya ten\u00eda lista la carga de pescado oreado, queso fresco, y otra vez mi madre a amasar la harina y hornear a cualquier hora, en la noche, en la madrugada, con lluvia o con sol caliente aguantaba las altas temperaturas del horno que amarraba en su cabeza un trapo para evitar el calentamiento. Al ver mi madre una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil y pesada para su hijo, tal vez imagin\u00f3 que as\u00ed, viajando detr\u00e1s de las bestias, oliendo pedos de burro como aqu\u00ed dec\u00edamos, ve\u00eda un panorama muy oscuro para su hijo, un panorama en donde hab\u00eda solo eso y el campo que en todos los tiempos desde que recuerdo siempre ha habido buenos y malos, entonces el campesino tambi\u00e9n viv\u00eda un futuro dif\u00edcil e incierto como hasta la actualidad, pens\u00f3 tal vez en que yo estudiara para ser un hombre de futuro con otra forma de desarrollarse, de hablar, de ganar dinero, de encontrar en otros lugares una pareja de otros mundos m\u00e1s desarrollados con mejor futuro. Un d\u00eda mi madre me dijo, hijo, me vas a acompa\u00f1ar a Salina Cruz a llevar pollos y gallinas, iguanas, huevos, vamos a vender y tener algo de dinero. En esos tiempos no hab\u00eda aqu\u00ed en el pueblo gallinas de granja, no las conoc\u00edamos, entonces eran huevos envueltos con totomoztle, tambi\u00e9n recuerdo bien, agarramos un marranito que ya ten\u00eda \u201cbuen ver\u201d y que por estar correte\u00e1ndolo para llevarlo a vender al puerto mi madre tropez\u00f3, cay\u00f3 muy mal y se lastim\u00f3, aun as\u00ed, seguimos juntando cosas para llevar a vender y su intenci\u00f3n fue que yo me quedara\u00a0 a vivir en casa de la t\u00eda Ofelia Escamilla su hermana, para que mi t\u00edo Humberto su esposo, me pudiera acomodar en la escuela de la Secretar\u00eda de Marina que estaba adentro de las instalaciones del Dique seco n\u00famero 8 del puerto de Salina Cruz, ah\u00ed seguramente terminar\u00eda una profesi\u00f3n u oficio que disminuir\u00eda la rudeza de los trabajos en el pueblo San pedro Huamelula, porque aqu\u00ed, era ayudar a mi padre en el campo rosando, tumbando \u00e1rboles, limpiando, rastrojeando, sembrando ma\u00edz, calabaza, sand\u00eda, chiles que luego pisc\u00e1bamos y sec\u00e1bamos en tiempos del mes de septiembre, lo encostal\u00e1bamos y lo llevaba a la vendimia en los pueblos serranos ya mencionados anteriormente. Los terrenos en donde sembraba mi padre siempre los eleg\u00eda muy lejos del pueblo, al punto llamado Lyiumpa\u2019po era el terreno preferido de Graciano Manuel en donde dec\u00eda que era tierra virgen, en donde no cualquiera pisaba esa tierra virgen, en donde la tierra negra que ah\u00ed hab\u00eda era buena para cualquier semilla, que ah\u00ed germinar\u00eda mejor que en otros lugares, que tambi\u00e9n era propicio para enterrar el ma\u00edz grande o h\u00edbrido que daba mazorcas de gran tama\u00f1o y sus granos llenan pronto una tina grande al desgranarlas, hasta el rinc\u00f3n en donde muy pocos eleg\u00edan ese sitio porque como mi padre dec\u00eda: solo los flojos como Nicol\u00e1s siembran en la orilla del pueblo en donde caga la gente, donde trompean los marranos, donde las gallinas del pueblo llegaban para arrancar la milpa, en donde los burros y el ganado entraban a la fuerza para comer el zacate y la mazorca. Tal vez tuvo raz\u00f3n pero siendo un chamaco que piensa diferente al padre, era inc\u00f3modo y dif\u00edcil soportar ese rudo trabajo tan alejado del bullicio y de la falsa sociedad como dice en su canci\u00f3n el bohemio de M\u00e9xico Jos\u00e9 Alfredo Jim\u00e9nez, tal vez a mi manera de pensar, no hab\u00eda que ir tan lejos porque en la \u00e9poca de cuidar las milpas con elotes, era mucho sufrimiento levantarse en la madrugada todos los d\u00edas para ir a espantar a las cien mil cotorras que llegaban a devastar la cosecha ya que estos animales que ahora ya se han extinguido, tambi\u00e9n se levantaban temprano para conjuntarse en grandes parvadas y se abalanzaban en cada ca\u00f1uela que sosten\u00eda un rico elote tierno, y al atardecer, otra vez ir hasta el lugar para lo mismo, para espantar las m\u00e9ndigas cotorras que ya fueron conociendo los espantap\u00e1jaros, los palos vestidos como personas con camisa y pantal\u00f3n y serv\u00eda dizque para ahuyentarlas aunque esos espantap\u00e1jaros a veces se ve\u00edan reales cuando el viento los mov\u00eda, tal vez al principio dio resultado pero \u00e9stas cotorras, no son tontas y hac\u00edan caso omiso a estos trapos que se mov\u00edan y que al regresar del terreno ya se hac\u00eda noche en el camino donde no era camino, eran solo veredas con el monte crecido hasta la cintura y llenos de roc\u00edo o agua de lluvia, ten\u00eda que volver muy r\u00e1pido cuando comenzaba a llover en la tarde aunque sab\u00eda que si dejaba al abandono la milpa las cotorras se iban a dar un fest\u00edn, aun as\u00ed con ese riesgo, regresaba angustiado para que no me atrapara el r\u00edo y me quedara<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">sin poder cruzar las aguas, y que la oscuridad llegaba, entraba la noche en el monte y ya no se distingu\u00eda el camino y que solo las luces de las luci\u00e9rnagas ayudaban a ver levemente el camino. Al fin ya llegamos a Salina Cruz el puerto de las maravillas como le llamaban, mi madre fue apoyada en la venta de las cosas que llevamos por mi t\u00eda Ofelia hermana de mi madre mientras yo, pensaba con mucha preocupaci\u00f3n mi futuro cuando comenzaba mi adolescencia, pensaba en la familia que me recib\u00eda en ese momento y que yo aun no estaba enterado que si mi madre ya se los hab\u00eda solicitado o pedido a que me quedara, pero supongo que s\u00ed ya lo sab\u00edan y tambi\u00e9n eso me preocupaba por mi futuro incierto, aunque tambi\u00e9n pensaba que no me iba a acostumbrar aunque fuera la casa de la t\u00eda y que estaban los primos para hacer amena la estancia. Como todo principio es muy dif\u00edcil hasta para escribir esta historia de mi vida, el t\u00edo ten\u00eda una t\u00eda que contaba con una peque\u00f1a tienda de abarrotes en la colonia san Pablo cerca de donde viv\u00eda \u201cJuana Coyul\u201d, m\u00e1s bien cerca de donde era un mercadito, ah\u00ed estaba tan cerca el estanquillo, el t\u00edo me dijo que fuera a presentarme ah\u00ed porque me iban a dar un trabajo ya que en la escuela de la marina, m\u00e1s bien el centro de Capacitaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Marina todav\u00eda iba a iniciar el ciclo escolar y estaba bien ocuparme en un trabajito para tener unos centavos que me iban a servir. Llegu\u00e9 muy temprano como las seis de la ma\u00f1ana como me dijo el t\u00edo, toqu\u00e9 la puerta de la casa y me abri\u00f3 una se\u00f1ora, do\u00f1a panchita le llamaban, le dije que me enviaba el t\u00edo Humberto V\u00e1zquez QEPD, me dijo pasa, si\u00e9ntate, me sent\u00e9 y me sirvi\u00f3 una taza de caf\u00e9 caliente con un pan de capricho como le llaman en Salina Cruz, termin\u00e9 el caf\u00e9 con el pan y de inmediato me dijo, mira; all\u00e1 en este cerro aqu\u00ed abajo vas a encontrar el camino que te llevar\u00e1 hasta ese arriba y ah\u00ed vas a ver un corral, un corral en donde est\u00e1n nuestros chivos, le abres la puerta y por favor los llevas a apacentar pa\u00b4 mis pulgas!! Ese trabajo no lo quiero, en mi casa, mi padre ten\u00eda chivos y esos animales como dan lata para hacerlos regresar al corral en la tarde, se meten en el monte y se corren sin poderlos agarrar, huy que trabajo es este, estoy saliendo de Guatemala y estoy entrando a Guatepeor como dice el sabio refr\u00e1n. Con mucho disgusto y malestar dentro de m\u00ed, obedec\u00ed por la necesidad que ten\u00eda ya que al vivir en casa ajena tiene uno que hacer las cosas para coadyuvar en la econom\u00eda y el quehacer para que no lo vean a uno como Nicol\u00e1s el flojo. Recuerdo con mucha pena, pero me la aguanto, que ya no volv\u00ed al otro d\u00eda a esa casa para cuidar y para apacentar chivos, solo fue un d\u00eda que por cierto pareci\u00f3 que los animales me pusieron a prueba mi cari\u00f1o hacia ellos y mi paciencia para cuidarlos, pues ya no volv\u00ed jam\u00e1s. El t\u00edo busc\u00f3 otra alternativa en donde pudiera estar mejor y me recomend\u00f3 con otra t\u00eda que viv\u00eda en el barrio El Espinal que estaba casi afuera de la peque\u00f1a ciudad en aquellos tiempos, era una se\u00f1ora muy gorda,\u00a0 de piel blanca, ten\u00eda una casa muy grande que no recuerdo su nombre, creo que se llamaba do\u00f1a Lupe, ten\u00eda tres hijas y un hijo chamaquito hijo de p\u2026 que era un diablo travieso, una de las muchachas ya estaba mayor que le dec\u00edan la chata y trabajaba en una gasolinera, la otra que le segu\u00eda le llamaban, no quiero decir sus nombres para que no me digan que hablo mal de la gente, la otra se\u00f1orita de menor edad iba a la secundaria porque siempre llegaba con el uniforme de color rosa y guinda la que usaban en ese nivel escolar igual que la hermana de en medio y el ni\u00f1o, no me puedo acordar del nombre. El primer d\u00eda me toc\u00f3 trapear y lavar pisos, lavar trastes, y tender camas de las se\u00f1oritas catrinas, m\u00e1s tarde ayudaba a la se\u00f1ora a preparar los alimentos haciendo mandados a la tienda que estaba ubicada en una escuela muy grande e importante,\u00a0 do\u00f1a Lupe me llam\u00f3 y me dijo claramente, yo s\u00e9 que eres de Huamelula y ah\u00ed hacen trabajos del campo, mira, all\u00e1 en aquel cuarto es la bodega, ah\u00ed hay mucha mazorca para pelar o deshojar y desgranar, hay por ah\u00ed un banquito de madera y un cuchillo, comienza a quitarle el totomoztle, separa por favor para los tamalitos, y lo dem\u00e1s para que coman los burros. Nunca vi ah\u00ed burros ni caballos, ni vi tampoco un se\u00f1or que llegara y que fuera su esposo, creo que era una se\u00f1ora viuda con serios problemas con las dos hijas de menor edad y el escuincle, ya que esas muchachas y el chamaquito eran muy mal \u201ceducados\u201d que los recuerdo con un poco de resentimiento por aquel momento en que la muchachita me escupi\u00f3 cuando me mand\u00f3 a lavar los platos, me dijo: ap\u00farate y sent\u00ed su saliva en mi cara. Por m\u00e1s que la acus\u00e9 con su madre, su madre no la pudo sujetar porque la madre no ten\u00eda car\u00e1cter y la muchachita se sent\u00eda rica y poderosa. Solo unos d\u00edas m\u00e1s fui a esa casa a trabajar, era mucha chinga y discriminaci\u00f3n para muy pocos centavos que recuerdo me daban porque eso no era un pago. Yo me iba a pie de la colonia san Pablo hasta el Barrio Espinal en donde terminaba la ciudad de Salina Cruz y regresaba igual a pie porque no alcanzaban los centavos para pagar el urbano igual; yo no ten\u00eda, hasta el d\u00eda que la se\u00f1ora me dio unos centavos. Despu\u00e9s al no ir a trabajar con do\u00f1a Lupe, me di cuenta que hab\u00eda en ese barrio una tortiller\u00eda y me acerqu\u00e9 a pedir trabajo de lo que fuera, para entonces yo no conoc\u00eda una tortiller\u00eda. En aquel tiempo se escuchaban las bonitas canciones de Jos\u00e9 Jos\u00e9, \u201cel triste\u201d, \u201cla nave del olvido\u201d, la de Estelita N\u00fa\u00f1ez, \u201cuna l\u00e1grima por tu amor\u201d y m\u00e1s \u00e9xitos que a veces me pongo a recordar con a\u00f1oranzas. Entr\u00e9 a trabajar en la tortiller\u00eda de Carlos Carballo que conoc\u00ed pero nunca cruc\u00e9 palabras, era un se\u00f1or flaco espigado, supe que as\u00ed se llamaba, viv\u00eda pegado al cerro en la parte final de la calle Manuel \u00c1vila Camacho, ah\u00ed adentro estaban las grandes tinas en donde herv\u00eda el agua con los granos de ma\u00edz, el nixtamal que luego yo mov\u00eda a cada momento para que se cociera parejo y salieran las mejores tortillas del puerto, pero como antes mencion\u00e9 que yo era un chamaco y ese trabajo me incomodaba que hasta llegaba a avergonzarme con las muchachas que estaban en diferentes tortiller\u00edas ya que yo sacaba de la tina caliente el nixtamal, lo pon\u00eda en la tolva del molino con una cubeta, de ah\u00ed, sal\u00eda la masa caliente que yo hac\u00eda bolas y lo encimaba en la b\u00e1scula para hacer pedidos de 20, 30 o 40 kilos envueltas en mantas de bolsas de az\u00facar, con mucho trabajo las pon\u00eda en el diablo con ruedas muy peque\u00f1as, esas ruedas peque\u00f1as me hac\u00edan parir a cada instante que empujaba el diablo en el suelo de tierra, que en aquellos tiempos las calles del barrio espinal no estaban pavimentadas y pues las llantas del diablo, se hund\u00edan por el peso de la masa, las ruedas se atascaban. Que sufrimiento para hacer bien ese trabajo bendito que estaba arrepentido de haber solicitado, sin embargo dur\u00e9 trabajando no s\u00e9 hasta qu\u00e9 tiempo y me sal\u00ed, trabaj\u00e9 tambi\u00e9n en otra tortiller\u00eda que se llamaba \u201cLa Peque\u00f1ita\u201d, el encargado o due\u00f1o era un joven se\u00f1or g\u00fcero que era buena gente, la tortiller\u00eda estaba situada a un lado de donde alg\u00fan d\u00eda fue la terminal del ferrocarril en Salina Cruz, ah\u00ed hay una calle corta que entronca con la que actualmente le dicen cuatro carriles, muy cerca de la terminal de autobuses Estrella Blanca, me dedicaba a recoger las tortillas reci\u00e9n iban saliendo de las bandas, tortillas gorditas, infladas, las recog\u00eda sentado en un peque\u00f1o banquito de madera desde temprano cuando abr\u00edan hasta la hora en que dejaban de fabricarlas, entonces, me levantaba del banco y me pon\u00edan a separar casi todas las que se hicieron en el turno, las separaba con cuidado para que al enfriarse no se quedaran pegadas, despu\u00e9s, las pesaba el g\u00fcero y yo, las envolv\u00eda con el papel que sal\u00eda de las bolsas de Maseca u otra marca de harina, antes; me mandaba a casa para que yo fuera a comer, me regalaba un medio o un kilo de tortillas y me prestaba una \u201cbirula\u201d, bicicleta que no ten\u00eda frenos, para frenar, le pon\u00eda el pie derecho en la parte de la llanta trasera obstaculizando su rodar. Me daba gusto que me tratara bien que hasta tortillas me daba, este trabajo, no se pod\u00eda comparar con los anteriores, aqu\u00ed estaba mejor. Al regresar de la comida, ya estaba un carrito, un cochecito que no supe nunca el modelo del Renault que ten\u00eda la palanca de velocidades que se le hund\u00eda al fondo enfrente del tablero y se le torc\u00eda el mango para la derecha o a la izquierda seg\u00fan las velocidades, nos \u00edbamos al muelle en donde estaban atracados los barcos pesqueros y ah\u00ed baj\u00e1bamos los canastos pesados llenos de tortillas de la tortiller\u00eda La Peque\u00f1ita, y as\u00ed; algunos d\u00edas trabaj\u00e9 con gusto aunque la paga era poco me conformaba y le daba a mi t\u00eda mi sueldo para ayudar al gasto de la casa. Poco dur\u00e9 porque luego me dijo el due\u00f1o o encargado que la tortiller\u00eda la iba cerrar, y as\u00ed sucedi\u00f3 porque para constatar, me di unas vueltas los siguientes d\u00edas y efectivamente, la tortiller\u00eda la peque\u00f1ita hab\u00eda muerto, las cortinas de ese local estaban cerradas, solo se ve\u00edan las letras del nombre de esa empresa tortilladora. Despu\u00e9s anduve buscando alg\u00fan lugar en donde solicitaban un muchacho trabajador como yo. Aquellos tiempos eran muy dif\u00edciles para conseguir buena chamba, a lo mejor era m\u00e1s dif\u00edcil que en estos a\u00f1os, ahora, veo en algunos j\u00f3venes que eligen los trabajos y consiguen otro f\u00e1cilmente, a lo mejor estoy equivocado. Al pasar por el mercado donde actualmente est\u00e1 situado, pas\u00e9 a la tienda de abarrotes \u201cLa Vencedora\u201d que estaba precisamente al lado del mercado, era un edificio grande de dos plantas que ahora si como se dice, estaba abarrotada de productos, ah\u00ed; compraban por mayoreo los cocineros de los buques tanques petroleros, los trasatl\u00e1nticos, los cocineros de los barcos pesqueros, los yates que atracaban en el muelle o se fondeaban en el antepuerto. Ah\u00ed llegu\u00e9 siendo todav\u00eda un mocoso sin fuerzas para levantar costales de az\u00facar que pesaban 50 kilogramos, arroz, frijol, sal, harina, detergentes, cajas de huevo y otros art\u00edculos pesados, tan pesados que me daba pena al tener dificultad para alzarlos frente de las se\u00f1oritas dependientes que ah\u00ed trabajaban, hab\u00eda var\u00edas, muy guapas y bien vestidas como las se\u00f1oritas de la ciudad, ah\u00ed; me dieron chance de trabajar justo en el tiempo del futbol M\u00e9xico 70, se escuchaban los promocionales por la estaci\u00f3n de la televisi\u00f3n y la radio XEKZ, muy bonitos comerciales de la Coca Cola, el Chocomilk que ah\u00ed en la tienda de la Vencedora los vend\u00edan, tra\u00edan dentro de los botes grandes igual que de la leche nido, estampitas para que ni\u00f1os y adultos pudieran coleccionar, las cajas de galletas tambi\u00e9n daban premios que \u00e9stos, ven\u00edan adentro al igual que los pases para ver los partidos en los estadios, los refrescos por dentro de las corcholatas igual. Era emocionante escuchar todo lo que se relacionaba al mundial de futbol a punto de realizarse en M\u00e9xico, en diferentes ciudades y escenarios, a\u00fan recuerdo con emoci\u00f3n la m\u00fasica emblem\u00e1tica de ese mundial de futbol, claro que a\u00fan segu\u00eda siendo entre ni\u00f1o y adolescente y me llamaba la atenci\u00f3n eso ya que yo viv\u00ed en la ciudad de M\u00e9xico en la \u00e9poca de las olimpiadas en donde llegaron cientos de atletas extranjeros de diferentes razas y colores y pude admirar aunque por televisi\u00f3n las emocionantes competencias.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Trabaj\u00e9 ah\u00ed en el Surtidor de Don Herminio Ruiz \u201cCatola\u201d, con todo respeto, as\u00ed le dec\u00edan, su esposa, sus dos hijas Martha y la otra que no recuerdo el nombre, las muchachas bonitas dependientes, las que despachaban en la tienda y las que pesaban los productos, todas, fueron educadas y amables conmigo que agradezco hasta ahora, hab\u00eda un ni\u00f1o ah\u00ed que era hijo de don Herminio Ruiz. Pepe que estaba enfermito de s\u00edndrome de Down a quien yo a veces cuando ten\u00eda chance jugaba con \u00e9l, tratando de entretenerlo y eso; Don Herminio le gust\u00f3 mucho y me llam\u00f3 a su oficina en donde ni siquiera sus hijas y esposa no ten\u00edan acceso, ya que ah\u00ed estaba el dinero en las grandes cajas fuertes se guardaba toda la pachocha de las ventas tal vez millonarias, porque en el puerto de aquel tiempo, no hab\u00eda otra tienda as\u00ed de grande y bien surtida como El Surtidor. Don Herminio me lleg\u00f3 a estimar tal vez, porque tuvo hijas mas no hijos pues pepe estaba malito, y pienso que me miraba como si fuera su hijo, Don Herminio ten\u00eda un acento raro al hablar, pronunciaba palabras como hablan los cubanos, \u00e9l era un hombre robusto y muy moreno como los cubanos, imagino que de ah\u00ed provino o naci\u00f3 el sobrenombre de \u201cCatola\u201d en vez de decir cotorra.\u00a0 El due\u00f1o de la gran tienda El Surtidor, despu\u00e9s en poco tiempo que yo llegu\u00e9 ah\u00ed, se sinti\u00f3 muy mal y la tienda como por arte de magia se fue para abajo, nos despidieron a Catalino originario de Santiago Astata que tambi\u00e9n ah\u00ed est\u00e1bamos trabajando en la bodega que est\u00e1 en el domicilio particular de don Herminio en el barrio Espinal frente a la academia Z\u00e1rate, nos fuimos de ah\u00ed y comenz\u00f3 mi viacrucis, en ninguna parte pude conseguir trabajo por m\u00e1s que busqu\u00e9 no tuve suerte, me entr\u00f3 una gran desesperaci\u00f3n al no tener ni para comer una tortilla con sal. Esa fue la peor \u00e9poca de mi vida en la que sufr\u00ed por hambre, todo el d\u00eda me la pasaba buscando y con el malestar en la panza por el hambre, me daba pena pedirle un taco a la t\u00eda porque yo no aportaba ni un clavo, mis pies dentro de los zapatos saboreaban el sabor de un chicle cada vez que yo pisaba uno, con la suela agujerada por eso sin que me lo tomen a mal, Salina Cruz no me gusta, ni me trae buenos recuerdos por esa \u00e9poca de \u201cvacas flacas\u201d, me iba al muelle a fayuquear (buscar ayudar para que me regalaran un poquito de pescado o camar\u00f3n) al muelle de puertos libres mexicanos que estaba muy bien vigilado por personal de la aduana, ah\u00ed me pasaba todo el d\u00eda buscando alguna oportunidad para hacer trabajos en un barquito pesquero que arribara al puerto, a lavar la cocina, todos los trastes, a ayudar a alg\u00fan tripulante reci\u00e9n llegado al puerto que necesitara ayuda, como el marinero harto de navegar y quiere dejar la embarcaci\u00f3n, llegar a su casa para ver a su familia y descansar y sent\u00eda la urgencia, el apuro de guardar las herramientas que se usa en el viaje. A veces un barco necesitaba pintarse y ah\u00ed estaba la oportunidad de hacerse de unos centavos que ca\u00edan de maravillas, o alg\u00fan tripulante motorista que necesitaba ayuda para lavar la cetina, el fondo del barco, o bajar alguna pieza que necesitaba repararse como una bomba, alternador, el winchero engrasaba en el muelle la m\u00e1quina que jalaba toneladas de peso, unas ruedas de fierro que adujaban los cables de acero que sacaban las grandes y pesadas tablas con cadenas de lastre y los dos chinchorros que se arrastraban al fondo del mar. Eran cosas tan desconocidas para m\u00ed que ven\u00eda de una naci\u00f3n en el monte como un cerrero que solo sab\u00eda pegarle carga a los animales que viajaban a los pueblos de la sierra, que conoc\u00eda el machete, el hacha, el punz\u00f3n, el bule para llevar agua, los fustes de las bestias, el hacha para tirar o cortar \u00e1rboles y hacer le\u00f1a, esas cosas de los campesinos que est\u00e1n lejos de las actividades de los marineros. Cada vez, cada d\u00eda que pasaba era m\u00e1s dif\u00edcil colocarme en un trabajo bueno, bien remunerado y que fuera de buena categor\u00eda. Con la necesidad de encontrar quien me pudiera conseguir o apoyar para tener alguna chamba, pensaba en mis t\u00edos; los pensaba a cada rato, sus nombres y los de los paisanos de san Pedro Huamelula que estaban bien colocados en el barco, m\u00e1s; porque escuchaba cuando dec\u00edan que un pesquero ganaba mucho dinero, lo escuch\u00e9 muchas veces, me daba pena ir en busca de cualquiera de ellos porque no los conoc\u00eda bien, solo los ve\u00eda cuando llegaban al pueblo a pesar que eran considerados por mis padres como familia.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Algunas personas que conoc\u00edan mi situaci\u00f3n me dec\u00edan una y otra vez, me insist\u00edan para que fuera a verlos y pedirles que me ayudaran porque una de esas personas que me nombraban, era medio hermano de mi padre, pero no andaba bien la cosa ya que mi padre no la llevaba bien con Manuel Z\u00e1rate Molina que era hijo de Reynolds Z\u00e1rate el famoso maestro de m\u00fasica padre de mi padre, esa mala situaci\u00f3n echaba para abajo la intenci\u00f3n de pedirle ayuda para que me diera chance de irme de marinero, de \u201cpavo\u201d le llamaban as\u00ed a ese tripulante que viajaba de polizonte, el \u201cpavo\u201d iba como un marino registrado en la n\u00f3mina porque no pertenec\u00eda al gremio, al que enlistan los considerados marinos con carta de mar, un documento que les otorgaba la secretar\u00eda de marina por haber \u201ctomado estudios o cursos\u201d como un diploma. Andando en esas ideas de la b\u00fasqueda de oportunidad para embarcarme, al fin se dio lo que al principio fue la idea de mi madre, el de seguir estudiando algo. Se abrieron las inscripciones y lograron inscribirme en la Escuela de Capacitaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Marina en el Dique seco n\u00famero 8, en esa escuela, al interior de las instalaciones del dique, se preparaban los j\u00f3venes a nivel secundaria y preparatoria d\u00e1ndoles cursos tambi\u00e9n de oficios o profesiones como: tuber\u00eda, electricidad, soldadura de diferentes tipos, para buzos, tambi\u00e9n soldadura el\u00e9ctrica, aut\u00f3gena, mec\u00e1nica de combusti\u00f3n interna de gasolina o diesel, pailer\u00eda, t\u00e9cnicos mar\u00edtimos etc. o sea; que todas esas materias, oficios o ense\u00f1anzas las daban para todos los que ah\u00ed se enlistaban como alumnos. En algunos cursos, algunos que proven\u00edamos del campo, ten\u00edamos dificultades por el dominio o desconocimiento total de las actividades mar\u00edtimas, las fuimos agarrando paso a paso, poco a poco, ya hab\u00eda pasado dos meses tomando clases en la escuela cuando nos informaron los dirigentes o directivos, que la Secretar\u00eda de Marina ya no ten\u00eda presupuesto para seguir ofreciendo o dando ense\u00f1anzas en la escuela a los que ah\u00ed est\u00e1bamos. \u00a1\u00a1Que desgracia!!\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Pens\u00e9 en mi madre Mar\u00eda Escamilla Robles que con toda ilusi\u00f3n me \u201csecuestr\u00f3\u201d para librarme de mi padre para ser un hombre y para no trabajar en jornadas duras en el campo, para que no arriara animales oliendo pedos de burro por esos caminos de Dios. Se acabaron mis ilusiones, ya no pens\u00e9 otra cosa m\u00e1s, que ir a casa de mi t\u00edo Manuel Z\u00e1rate Molina que viv\u00eda en la cerrada de la calle Virgilio Uribe en la colonia Guadalupe para suplicarle que me recomendara ah\u00ed en donde andaba embarcado. Afortunadamente \u00e9l estaba en tierra, hab\u00eda llegado a puerto y se dispon\u00eda a hacer comprar para el abastecimiento de v\u00edveres de alimentos para la cocina y la tripulaci\u00f3n ya que \u00e9l estaba embarcado como cocinero. Cuando le ped\u00ed que me ayudara me contest\u00f3, \u201cest\u00e1 bien sobrino, ve a la casa donde vives y alista unos tres o cuatro pantalones usados, si tienes pantalones cortos ser\u00e1 mejor porque en el trabajo del barco es muy sucio y todo es con agua de sal, agua del mar, el agua del mar est\u00e1 salada y la ropa se queda tiesa, uno tiene que lavar los trastes con agua del mar igualmente cuando uno se ba\u00f1a, solo uno se enjuaga tantito con agua dulce, el agua dulce que llevan los tanques en el barco sirve para los alimentos y el motor del barco, trae tambi\u00e9n trusas, camisas, unas revistas si te gusta leer para que no te aburras ya que el barco navega quince d\u00edas, solo cuando se descompone el motor o alguna pieza, o hay mal tiempo o alg\u00fan tripulante se pone mal el barco regresa a fondearse al antepuerto, ahora ya sabes, otra cosa; el trabajo es rudo y dif\u00edcil porque tambi\u00e9n es peligroso si alguien cae al mar, en el barco no hay sanitario, nos hacemos en el mar, nom\u00e1s uno pone el fundillo afuera de la borda, se amarra la cintura con un cabo y ah\u00ed hace sus necesidades, se duerme muy poquito cuando hay mucho producto, ya sea; camar\u00f3n caf\u00e9, cristal, azul,, botal\u00f3n en fin, te lo estoy diciendo claro para que no vayas a pensar que ah\u00ed salimos a pasear como dice la canci\u00f3n que en el mar la vida es m\u00e1s sabrosa, si tienes novia, mejor no tengas porque vas a llorar quince d\u00edas y solo dos estamos en tierra, en lo que lavan la ropa de todos nosotros en las casas y cargan de nuevo el barco de hielo, de agua, de di\u00e9sel, de alimentos, se checa bien los tangones, si el barco no hace agua, si hace, se queda otros dos d\u00edas para que lo calafateen, pero si est\u00e1 todo bien, salimos al tercer o cuarto d\u00eda seg\u00fan tambi\u00e9n el n\u00famero de barcos que est\u00e1n formados para la descarga de los productos que cada uno trae del mar\u201c.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTe digo tambi\u00e9n que t\u00fa no tendr\u00e1s un sueldo ya que t\u00fa viajar\u00e1s a escondidas de la secretar\u00eda de marina quien es el que otorga los permisos de salida y revisan los barcos que salen a alta mar para que no lleven chamacos y sea un riesgo que comprometa al capit\u00e1n del barco y a la capitan\u00eda del puerto\u201c.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dieron ganas de preguntarle como cu\u00e1nto m\u00e1s o menos sacaba o le daban de dinero a alguien que como yo se iba a embarcar sin contrato y sin tener ninguna garant\u00eda por su seguridad, pero no lo hice porque no cre\u00ed que fuera correcto, adem\u00e1s; apenas estaba intentando tener un trabajo bueno y pens\u00e9 que me dieran lo que fuera de dinero, total; no ten\u00eda nada y algo es algo pens\u00e9.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Los pesqueros, m\u00e1s bien; pescadores con embarcaciones pesqueras camaroneras, ten\u00edan en aquellos tiempos de bonanza mucha fama, la de ganar bastante dinero y que algunos, la gente contaba que se daban el lujo de alardear sobre todo; cuando comenzaban a beber en las cantinas de mala muerte que en esos tiempos abundaban en los puertos tal vez porque hab\u00eda muchos embarcados descocados, hab\u00edan en esos antros, mujeres medio vestidas ense\u00f1ando todo hasta las caries, con esa forma de vestir, conchababan a sus clientes marineros que ansiosos de saciar sus bajos instintos sexuales, pagaban f\u00e1cilmente lo que las suripantas ped\u00edan sentadas en las piernas de los marinos pescadores escuchando al m\u00e1ximo nivel de volumen de la Rockola que las mismas mujeres le pon\u00edan al aparato despu\u00e9s que el hombre ya muy tomado les daba dinero para ponerle que algunos como dije, mandaban cerrar las cantinas para sentirse poderosos, ricos e importantes. Algo de esos pensamientos cruzaban por mi mente, el de ganar dinero que tanto hac\u00eda falta en la casa de mi madre en mi pueblo, tambi\u00e9n en casa de mis t\u00edos quienes me dieron de comer y me brindaron su casa, tambi\u00e9n para comprarme ropa, calzados, imaginaba vestir unos pantalones acampanados de marca Topeka que estaban de moda, vestir unas camisas tipo guayabera marca Bacar\u00e1 o Lemon, llevar colgado en mi pecho un torzal grueso de oro puro con un ancla grande que brillara, llevar en mi mu\u00f1eca una pulsera de oro de 24 quilates con la figura de un caim\u00e1n y dos anillos anchos de oro en mis dedos de la mano el anular y el medio luciendo como los marineros pesqueros socios de las importantes pesqueras del puerto de Salina Cruz, claro, como ni en sue\u00f1os lo tuve, ahora los pensamientos me embriagaban. Mis t\u00edos en donde viv\u00eda, se emocionaron mucho cuando les dije que me iba embarcar, ellos tambi\u00e9n imaginaron que ya iba a volverme rico o tener muy buena posici\u00f3n econ\u00f3mica siendo todav\u00eda un chamaco y me daban un mont\u00f3n de recomendaciones de c\u00f3mo comportarme, de c\u00f3mo trabajar obedeciendo y respetando a quienes fueran en la misma embarcaci\u00f3n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Me pusieron la ropa vieja que ten\u00eda, unas sandalias igual de viejas que ni eran m\u00edas, me compraron varias bolsas de sal que servir\u00edan ya estando en la pesca para abrir los pescados, salarlos y secarlos al sol para luego traer a casa y para mandar a mi madre. Pensaban ir a hablar con mi t\u00edo Manuel Z\u00e1rate Molina para hacerle recomendaciones que fuera duro conmigo para que yo obedeciera y me condujera en la embarcaci\u00f3n con rectitud, pero no lo hicieron y eso me gust\u00f3 porque al fin que yo ya estaba grandecito y me iba a sentir apenado. Yo tambi\u00e9n estaba emocionado al saber que el siguiente d\u00eda saldr\u00eda al mar abierto, al oc\u00e9ano con el barco que todav\u00eda no conoc\u00eda como era, aunque tambi\u00e9n ten\u00eda mucho temor a lo que desconoc\u00eda, primeramente, el mar embravecido, luego, las actividades, qu\u00e9 tipo de trabajo hac\u00edan, aunque de sobra sab\u00eda que era un barco pesquero, pero ignoraba como eran las actividades dentro de la embarcaci\u00f3n. Ahora \u00bfqu\u00e9 era lo que se hac\u00eda mientras?, Me tuve que ir al mercado en el centro de Salina Cruz para ayudar a mi t\u00edo que estaba embarcado en el puesto o categor\u00eda de cocinero y era \u00e9l quien hac\u00eda las compras de abastos como son: las verduras, carnes, abarrotes, frijol, arroz, az\u00facar, aceite, sal, y un sinf\u00edn de productos para la alimentaci\u00f3n, un abasto que aguantara quince d\u00edas, tiempo que duraba el viaje dentro del mar, adem\u00e1s de estar atento mi t\u00edo en el muelle de que los tanques grandes del barco que llenaban de agua dulce y limpia estuvieran completamente llenos, y tambi\u00e9n los tanques que llenaban de di\u00e9sel, y que la bodega la llenaran hasta el tope de hielo porque esos barcos eran viejos no usaban refrigeraci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Recuerdo que me compre con el dinero que me dio la t\u00eda, unas revistas de Kalim\u00e1n el Hombre Incre\u00edble que en ese tiempo todos, hombres, mujeres, ni\u00f1os y adultos, le\u00edan esos comics de aventuras, tambi\u00e9n una de l\u00e1grimas y risas y el libro vaquero que conten\u00edan aventuras de western, de pistoleros que mord\u00edan el polvo cuando el sheriff del condado pon\u00eda a buen recaudo a los bandidos del lejano oeste.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Al siguiente d\u00eda llegu\u00e9 muy puntual al muelle en donde me citaron, ah\u00ed estaba atracado el Rio Jano, un barquito viejo de madera que a leguas se le notaba que ya hab\u00eda dado casi todo por infinidades de a\u00f1os de la navegaci\u00f3n, yo llevaba una bolsa de manta de los que contuvo az\u00facar, ah\u00ed estaba adentro de la bolsa mis esperanzas, mi fe y mis pertenencias como el cepillo dental, sandalias, ropa, y lo que ya antes he mencionado. Sub\u00ed a la embarcaci\u00f3n sin ver ni analizar si estaba viejo o bonito, nada que criticar ni hablar nada porque yo estaba m\u00e1s preocupado en que nada sab\u00eda del barco ni del mar, estaba sumido en completa ignorancia y eso me hac\u00eda sentirme como tonto. El t\u00edo Manuel lleg\u00f3 con su estilo muy particular, \u00fanico, su modo de hablar, su vocecita muy delgada como casi un ni\u00f1o, un chaparrito de piernas muy cortas pero muy conocedor de lo que hac\u00eda dentro de la embarcaci\u00f3n porque ten\u00eda muchos a\u00f1os de marinero pesquero, me dijo: sobrino, mira; aqu\u00ed en este mueble, est\u00e1n las ollas, sartenes, vasos grandes y peroles que sirven para hacer caldo o guisados, los platos est\u00e1n dentro de esas ollas grandes, las cucharas todas est\u00e1n en tal cosa, saca un perol grande, ll\u00e9nala de agua y ponlo encima de la estufa, enci\u00e9ndela y que se vaya calentando para que pongamos a cocer frijoles, mientras se calienta el agua, ve espulgando o limpiando la bolsa de frijoles que est\u00e1 en ese mueble de las despensas, ah\u00ed encima de la mesa, nada m\u00e1s ten cuidado con la turbina que est\u00e1 en la esquina de la mesa no te vaya a jalar tus pelos, un tuvo ancho que succionaba bastante aire para enfriar la m\u00e1quina del barco y que si uno tra\u00eda puesto una cachucha o cualquier cosa, lo chupaba con tanta fuerza. Me puse a limpiar los frijoles bayos sobre la mesita donde cab\u00edan escasamente 5 personas acomodadas a la hora de sentarse a comer porque todo era reducido ya que la embarcaci\u00f3n era muy peque\u00f1a y antigua que a cada movimiento del agua de donde estaba atracada en el muelle, le sonaba todos los fierros y tangones. Antes de terminar de limpiar los frijoles mi t\u00edo comenz\u00f3 a darme instrucciones, primero; que deber\u00e9 esconderme en el cuarto de m\u00e1quina del barco para que los vigilantes de \u201cPuertos Libres Mexicanos\u201d que estaban en el muelle de salida no notaran mi presencia ya que yo en ese momento me convert\u00eda en polizonte, un tripulante sin permiso para navegar, as\u00ed lo hac\u00edan todos los capitanes que llevaban \u201cpavos\u201d, entonces, ahora ya sab\u00eda que yo era un pavo, un tripulante que apoyaba a todos los que viajaban dentro de la misma embarcaci\u00f3n, al patr\u00f3n o Capit\u00e1n, al motorista, al winchero, al marinero y al cocinero, pues el t\u00edo del pavo de ahora era el cocinero y era quien solicitaba m\u00e1s el apoyo, para lavar los trastes apenas saliendo del antepuerto, para amarrar, asegurar y cuidar las ollas que estaban encima de la estufa y que al vaiv\u00e9n del barquito, comenzaba a moverse y la estufa chillaba ruidosamente porque se estaba tirando el agua de la olla, me llamaba\u00a0 a cada rato, entonces pens\u00e9, m\u00e1s bien, el cocinero es entonces quien le pagar\u00e1 o apoyar\u00e1 al pavo econ\u00f3micamente al t\u00e9rmino del viaje ya que \u00e9l era quien m\u00e1s me requer\u00eda. Afuera en la popa, estaban los otros tripulantes como el marinero, y el winchero, ellos; revisaban meticulosamente el equipo de pesca como son: los chinchorros o redes, las tablas lastres, las que van hasta el fondo y se arrastran, en esas tablas est\u00e1n amarrados los chinchorros que son dos, se colocan uno a cada lado de la embarcaci\u00f3n babor y estribor, la embarcaci\u00f3n desde que sale del puerto para pescar no deja de navegar o correr con el motor de marca Cumins o Caterpillar hasta el regreso. Los dos tripulantes el marinero y el winchero, son responsables de mantener las herramientas de trabajo listas, igual que los cabos, checan muy bien los tangones, el m\u00e1stil, el ancla, las cadenas de lastre mientras el motorista se mete debajo de la embarcaci\u00f3n en donde est\u00e1 asentada la gran m\u00e1quina ruidosa, le checa los niveles de aceite, la bomba de achique la que desazolva el fondo de la embarcaci\u00f3n, el alternador, los embragues del alternador y bomba, la cadena de mando de la propela. El capit\u00e1n est\u00e1 atento de la radio de banda civil que tiene gran alcance y escucha los pron\u00f3sticos del tiempo desde el puerto de Long Beach California, pone atenci\u00f3n a los capitanes de otras embarcaciones pesqueras que se comunican informando en donde est\u00e1n, en que sitio, sus coordenadas, los puntos de la costa, cada lugar es reportado por esos \u201cpatrones\u201d que tienen los micr\u00f3fonos de los radios \u201cbanda civil\u201d en la mano, que algunas veces, se dirigen a su interlocutor con claves para que no les entiendan sus comentarios, a veces son muy celosos, mucho m\u00e1s cuando se encuentran la mancha de camarones debajo del agua y no quieren hacer saber cu\u00e1nto est\u00e1n pescando, ni dicen el lugar para que las otras embarcaciones no lleguen al sitio y tratan de aprovechar su buena suerte si as\u00ed se puede decir, el capit\u00e1n tambi\u00e9n debe saber o conocer perfectamente la carta de mar, trazar los rumbos mar\u00edtimos por millas y por kil\u00f3metros, debe saber manejar la Zonda para medir la profundidad en los lugares muy conocidos y estar checando a cada rato echando al mar el \u201cchanguito\u201d, un peque\u00f1o equipo de pesca adicional que est\u00e1 instalado en la popa, la que meten hasta el fondo tirado por un cable de acero como los equipos de redes grandes que se arrastran para levantar en el fondo todo lo que tope, ya sea peces chicos, grandes, tortugas marinas, tiburones, cucarachas, pescado cabra, cabrilla, cherna, mero, lenguado, langostas, caracoles de diferentes tipos, caracol burro o el colorado, estrellas de mar, erizos, card\u00famenes de pescado macarela, o bagre que se atoran en las redes, culebras o peces anguila, caballitos de mar, sargazo, \u201cmalagua\u201d, \u201cgatas\u201d, lobos de mar, y muchos m\u00e1s seres que est\u00e1n al paso del equipo de pesca y caen en ellos y vienen a dar al fin de las redes que es una gran bolsa en donde se quedan atrapados, esa bolsa est\u00e1 cubierta completamente de material fil\u00e1stica,\u00a0 son hilos, fil\u00e1stica de poli\u00e9ster o pl\u00e1stico de colores que amarran y cubran alrededor del bolso para que los tiburones de todas las especies y tama\u00f1os no lo muerdan, ya que esos animales les llama la atenci\u00f3n la gran cantidad de peces atrapados ah\u00ed.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando estuvo listo todo, el capit\u00e1n fue por la gu\u00eda, el papel documento que da la capitan\u00eda de puerto que es el permiso para navegar en aguas nacionales.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Maestro \u201cchispa\u201d grit\u00f3 el capit\u00e1n el \u201cviejo palique\u201d enciende motor y v\u00e1monos y que Dios nos ayude exclam\u00f3 con fuerza y alegr\u00eda el patr\u00f3n del barco, mi t\u00edo de inmediato me dijo: m\u00e9tete en el cuarto de m\u00e1quinas pegado al tanque de agua para que no te vean, ya vamos a salir de puerto. Era la primera vez que yo estaba arriba de una embarcaci\u00f3n para salir a mar abierto y estaba a punto de convertirme en un marino, me puse algo nervioso porque tambi\u00e9n hab\u00eda escuchado algunas conversaciones de las gentes que algunas embarcaciones se fueron a pique por fallas, por descuido de alg\u00fan tripulante que estaba en el tim\u00f3n, o que ca\u00edan por descuido y ya no los encontraban. Pens\u00e9 en mis padres, amigos, mi pueblo, mi futuro, y me encomend\u00e9 en silencio a Dios Todopoderoso que no pasara nada malo en el viaje. De repente, escuch\u00f3 ah\u00ed adentro del cuarto de m\u00e1quinas, un estruendo donde yo estaba, fue un ruido ensordecedor que hac\u00eda vibrar toda la peque\u00f1a embarcaci\u00f3n, sent\u00eda que el barquito pesquero se mov\u00eda pero yo no ve\u00eda absolutamente nada de afuera, solo estaba mirando al anciano motorista que estaba fumando un cigarro que desped\u00eda un fuerte olor a mariguana, el motorista se la estaba tronando, despu\u00e9s de darle sus grandes exhaladas de humo a su cigarro grandote, abri\u00f3 un locker, un mueble de l\u00e1mina en donde ten\u00eda sus pertenec\u00edas, sus cosas personales, sac\u00f3 una bolsa de polietileno o naylo y guard\u00f3 el sobrante de ese chorizo de hierba seca y dej\u00f3 un apestadero ah\u00ed en ese espacio de donde estaba andando la gran m\u00e1quina Cumins. El t\u00edo Manuel me habl\u00f3 desde la entrada del cuarto de m\u00e1quinas \u201c-ya puedes salir- \u201c. Sal\u00ed justo cuando est\u00e1bamos frente al antepuerto o sea saliendo del muelle de puertos libres mexicanos. El winchero y el marinero, Reynaldo (Rey) era el winchero, el marinero era Javier el yerno o hijastro no recuerdo bien del capit\u00e1n el viejo palique que le apodaban \u201ccara de hacha\u201d, era un hombre entre maduro y joven, de un f\u00edsico muy fuerte, ten\u00eda marcado en sus pectorales la musculatura en se\u00f1al que hac\u00eda ejercicio o trabajaba mucho levantando cosas pesadas. Ellos, los tripulantes; pertenec\u00edan a una sociedad pesquera que ten\u00eda por nombre Bah\u00eda la Ventosa, esa sociedad pesquera acababa de conjuntarse y aparecer en escaso un a\u00f1o tal vez, eso jam\u00e1s lo supe, porque creo que no era tan interesante saberlo, sin embargo se escribe parte de mi historia como un pescador m\u00e1s que se un\u00eda a este grupo sin pertenecer a la sociedad pero que con el trabajo, me un\u00eda al desarrollo de la misma por la cual me sent\u00ed orgulloso en ese tiempo y hasta ahora recuerdo a muchos de sus integrantes que aunque no fuimos compa\u00f1eros de embarcaci\u00f3n, fuimos conocidos como todos los hermanos que viajan en alta mar.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El Marinero y el winchero comenzaron a bajar los tangones hasta casi pegarse a la cubierta, eran unos tubos gruesos y largos de fierro que hacen nivelar el barquito y para que las grandes marejadas no volteen la embarcaci\u00f3n, esa maniobra lo hac\u00edan en todas las nav\u00edos\u00a0 pesqueros, como dije; para que la embarcaci\u00f3n no se ladeara m\u00e1s hacia un lado y se pudiera navegar con una embarcaci\u00f3n nivelada, mientras el cocinero preparaba una comida r\u00e1pida para todos, se puso a moler jitomates con ajo, cebolla, chiles en la licuadora, prepar\u00f3 una salsa en el que le puso pedazos de chicharr\u00f3n de puerco, r\u00e1pidamente me puso a calentar tortillas, y a preparar el agua de naranja, mientras los tripulantes se sientan a la mesita para comer, el motorista toma el tim\u00f3n con las indicaciones previas del capit\u00e1n del rumbo que debe seguir mirando la br\u00fajula o tambi\u00e9n llamado comp\u00e1s saliendo del puerto y tomando ruta hacia el sureste a 135 grados despu\u00e9s de una hora de navegaci\u00f3n cerca de la costa, cambi\u00f3 el timonel a 75 grados rumbo a Chiapas, por esos rumbos navegaban los barcos que sal\u00edan de Salina Cruz porque dec\u00edan que hab\u00eda bastante producto de camar\u00f3n que es lo que persiguen los pescadores de barco pesquero. Al terminar de comer abundantemente porque as\u00ed se acostumbra en el barco, siempre el cocinero sirve a veces demasiado, la tripulaci\u00f3n vuelve a las actividades remendando redes, calibrando las tablas y las cadenas de lastre, ordenando la bodega y acomodando el hielo, y despu\u00e9s, se sientan en la borda contando sus penas a platicar contemplando el mar, y hablando de los viajes con fulano o zutano y las an\u00e9cdotas en la vida del mar.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Al caer la tarde ya \u00edbamos con rumbo a\u00a0 la Barra de Tonal\u00e1 Chiapas, de repente, el mar se ve\u00eda muy tranquilo sin que las aguas levantara una peque\u00f1a ola, se comenz\u00f3 a formar unos oleajes por los apacibles vientos suaves del sur, se ve\u00eda las olas como cerros a la distancia y se iba transformando esos cerro de agua algo as\u00ed como un columpio uno tras otro, uno tras otro, y cuando llegaba a nuestra embarcaci\u00f3n, \u00e9sta; se iba hasta arriba en la cumbre del inmenso cerro de agua, y as\u00ed una y otra vez, una y otra vez, muchas veces. Comenc\u00e9 a sentir cosas raras en mi cuerpo, empec\u00e9 a sudar frio como cuando alguna vez sentimos que nos baja la presi\u00f3n arterial, sent\u00eda mucho asco, repet\u00eda la cebolla de la comida del chicharr\u00f3n que acabamos de comer, tambi\u00e9n record\u00e9 de inmediato cuando estaba cortando la cebolla para echarlo a la cacerola con la salsa, sent\u00ed que mi cuerpo estaba fr\u00edo o ten\u00eda escalofr\u00edo, alguien me dijo que yo estaba p\u00e1lido, muy p\u00e1lido, claro que se lo cre\u00ed porque sent\u00eda morirme. Cuando le confi\u00e9 a mi t\u00edo que sent\u00eda todos esos malestares, te est\u00e1s mareando me dijo; eso es el mareo que a muchos les pasa, y siempre les sucede lo mismo cada inicio del viaje aunque ya hayan viajado en varias ocasiones, su cuerpo se va acostumbrando al movimiento del mar muy lentamente, trata de aguantar, ve a la popa o sea all\u00e1 atr\u00e1s del barco, ag\u00e1rrate del pedazo de cabo que est\u00e1 amarrado en la escalera que va al m\u00e1stil, o am\u00e1rrate para que est\u00e9s m\u00e1s seguro y vomita, vomita todo lo que comiste, porque si no lo haces, te seguir\u00e1 ese malestar. Muchos novatos que se embarcan no aguantan, algunos sufren varios d\u00edas de mareos, y si al tercer d\u00eda no se ponen bien, el capit\u00e1n lo regresa con el barco que ya vuelve al puerto. Yo lament\u00e9 que mi organismo que ten\u00eda no supo digerir ese viento apacible que mov\u00eda el barquito muy suavemente pero que hac\u00eda un gran efecto de malestar al grado de sentir la muerte. Ve acu\u00e9state en una de las literas donde hay varias, ya m\u00e1s tarde te asignar\u00e1n la tuya, una de esas literas es la que me toca, acu\u00e9state y trata de descansar y se te va a quitar, ten; agarra, es alcohol, \u00fantate en el cerebro, ojal\u00e1 que eso no siga porque si no te para el mareo, el capit\u00e1n hablar\u00e1 por la radio y preguntar\u00e1 que barco regresa a puerto y te llevar\u00e1 de vuelta. Yo sent\u00ed impotencia y molestia conmigo mismo ya que estaba tan ilusionado de embarcarme y ganar unos pesos y ahora que est\u00e1 la oportunidad, me est\u00e1 sucediendo esto. Cu\u00e1ntos chavos del puerto que est\u00e1n jodidos sin chamba desear\u00edan estar embarcados como ahora estoy y seguramente no les pasar\u00eda esto que me est\u00e1 pasando. Yo no deseaba regresar al puerto, aunque estuviera sintiendo la muerte, pero eso era solo de pensamiento porque la realidad era otra, yo me sent\u00eda realmente muy mal. Alguien de la tripulaci\u00f3n cuando se dio cuenta que yo estaba todo p\u00e1lido me dijo; me vio que yo era un novato en eso de la navegaci\u00f3n me dijo: corre a la proa chaval\u00f3n, ah\u00ed est\u00e1 el ancla, mu\u00e9rdelo fuerte y se te va a quitar el mareo, el ancla como es fierro, uuy, al morderlo, r\u00e1pidamente se te desaparecer\u00e1 el malestar, mi t\u00edo el cocinero escuch\u00f3 eso y me dijo para defenderme; no vayas, te est\u00e1 vacilando, d\u00e9jame ver qui\u00e9n de los compa\u00f1eros trae una pastilla contra el mareo y ahorita te la doy para que te la tomes, se fue hacia donde estaban las literas y volvi\u00f3 pronto, Chihuahua! nadie trae una pastilla, yo iba a comprar unas pensando que a lo mejor te marear\u00edas ya que la mayor\u00eda de los que se embarcan se marean mucho m\u00e1s que como t\u00fa est\u00e1s sintiendo. Era un malestar f\u00edsico de asco que mi est\u00f3mago estaba como si no hubiera digerido lo que hab\u00eda comido y ah\u00ed estaba una sensaci\u00f3n de mucho asco y m\u00e1s asco, y sudaba fr\u00edo. Pasaron 24 horas aproximadamente, se me quit\u00f3 ese malestar y ya comenc\u00e9 a integrarme a las actividades de la tripulaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo el pavo estaba atento a cualquier llamado y hab\u00eda que aprender r\u00e1pido y tener mucho cuidado en los movimientos encima de la cubierta ya que cualquier descuido, podr\u00eda caer al agua. El capit\u00e1n palique que les juro que jam\u00e1s supe su nombre, me llam\u00f3 estando en la caseta del tim\u00f3n o tambi\u00e9n le llamaban la rueda, el mando, me dijo; mira chamaco, esta rueda es el volante del barco en el que si le das vuelta, va, para el lugar que quieras, el barco girar\u00e1 por ese lado, no se trata de darle vueltas nom\u00e1s porque quieres jugar, se le da vuelta para enderezar la navegaci\u00f3n en caso que el barco se est\u00e1 desviando de la ruta que yo haya trazado, giras un poquito hacia el lado en donde te marca la br\u00fajula, a este aparato se le hace caso y pues es un tantito se le gira. Ahorita que estamos navegando rumbo al soconusco, pasaremos por la Barra de Tonal\u00e1, y m\u00e1s delante de la Barra tiraremos el equipo que est\u00e1 en la cubierta, en la popa, me acaban de informar por la radio banda civil que ah\u00ed hay algunos barcos pescando bastante producto que es camar\u00f3n caf\u00e9, este camar\u00f3n se pesca de d\u00eda, a 40 brazas de profundidad, el camar\u00f3n cristal, se encuentra a 75 brazas aproximadamente y se pesca de noche, para eso; se tiene que encender este aparato, que se llama Zonda que nos indicar\u00e1 la profundidad en la que se encuentra la embarcaci\u00f3n, el camar\u00f3n azul, se pesca a 8 0 10 brazas a veces hasta a 6 brazas enfrente de puerto Arista que est\u00e1 mucho m\u00e1s adelante y puerto San Benito est\u00e1 casi al \u00faltimo, nosotros navegaremos hasta el r\u00edo Suchiate y hasta ah\u00ed nada m\u00e1s porque ya sigue las aguas internacionales, sigue Guatemala, este barco no tiene ning\u00fan permiso para entrar a esas aguas, adem\u00e1s; hay barcos guardacostas y dragaminas de la Armada de M\u00e9xico, que pertenecen a la secretar\u00eda de Marina que con magnavoces avisan a los tripulantes de la embarcaci\u00f3n que est\u00e1 acerc\u00e1ndose al l\u00edmite de M\u00e9xico con Guatemala, y si no hacen caso los del barco pesquero se acercan los guardacostas y advierten el peligro que hay al cruzar el l\u00edmite de otro pa\u00eds.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ah\u00ed me qued\u00e9 en el tim\u00f3n tomando la rueda con fuerza y apoy\u00e1ndome en unos mecates de vinil que est\u00e1n sujetados uno a cada lado y tienen una asidera que se mete en una de los manerales del tim\u00f3n para que descanse el brazo y las manos que agarran el tim\u00f3n. Ah\u00ed estuve parado 4 horas, porque las guardias en la rueda son exactamente de ese tiempo con excepci\u00f3n de algo extraordinario como cuando hay demasiado producto de pesca como aquellos tiempos, mientras los tripulantes trabajan en la popa despu\u00e9s de haber sacado los equipos del mar, cada uno, agarra un banquito de madera, que ah\u00ed hay varios y se acomoda, toma una rasqueta, una herramienta que no es m\u00e1s que un palo como de 40 o 45 cent\u00edmetros que al final del palo tiene una tablita clavada y con eso, se jala del mont\u00f3n de todo los que levant\u00f3 el equipo de pesca en el fondo del mar y lo deposit\u00f3 en la cubierta en el que hay de muchas variedades lo que nunca vi, que son; miles y miles de pescados de todo tipo como son; berrugatas, p\u00e1mpano, chopa, pargo, guachinango, pez diablo, caballitos de mar, jaibas, pez anguila, pez \u00e1guila, mantarrayas, tortugas marinas, macarelas, chig\u00fcil o bagre, chabelitas, caracoles de varios tipos, lo m\u00e1s conocidos son el chino y burros, roncador, cangrejos, malagua que es una bola gelatinosa como silic\u00f3n que pica al cuerpo con solo al contacto, a veces los chinchorros salen llen\u00edsimos de esa gelatina que pesa toneladas y que apenas lo levanta con dificultad el winche y sacuden el chinchorro con fuerza con las manos, no sin antes protegerse con impermeables, botas de hule y guantes tambi\u00e9n de hule, de esos que usan las amas de casa en la cocina, l\u00f3gicamente que tambi\u00e9n viene entre todo esos montones de peces ya muertos que es una l\u00e1stima tirar tantos peces muertos al mar, entre todo ese mont\u00f3n, hay camarones casi del mismo tama\u00f1o. Todos que los pescadores sentados en sus banquitos de madera los jalan con su rasqueta y los meten a los canastos de fierro, a prop\u00f3sito, usan estos canastos para que los camarones no se malluguen o se maltraten.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Es maravilloso e incre\u00edble el mundo del mar ya que quien se embarca por vez primera como yo en esa ocasi\u00f3n, escucha las historias de los marineros viejos, de esos viejos lobos del mar, de los eventos de huracanes, ciclones, lluvias, lugares misteriosos, animales que aparecen en los chinchorros y que vienen del fondo del mar, como un pez que le llaman Gata, un animal sin escamas, muy grande que algunos pesar\u00e1n 300 kilos o m\u00e1s, la gata, es un pez que no se ve como la figura de un pez, m\u00e1s bien se parece a un mam\u00edfero de tierra sin escamas y su cuerpo adiposo, resbaloso que para regresarlo al mar, cuesta mucho trabajo porque no se le haya en donde sujetarlo con firmeza ya que su cuerpo al menor movimiento que hace, se escapa de las manos y del cabo en cualquier parte en donde se le amarre para sujetarlo.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Casi todos los pescadores de ese tiempo cuando yo me embarqu\u00e9 eran de Ciudad del Carmen Campeche, creo que por eso instituyeron como la patrona de los pescadores a la Virgen del Carmen que celebran el 18 de julio. Estos se\u00f1ores pescadores que a\u00fan quedaban, la mayor\u00eda de ellos\u00a0 eran de edad avanzada que en el trabajo del barco, se la sab\u00edan de todas en cuanto la pesca, en su lenguaje; ten\u00edan una forma peculiar al hablar,\u00a0 con palabras que en el puerto chunco, as\u00ed les dec\u00edan a los pescadores de Salina Cruz, no lo utilizaban, estoy seguro que los chuncos, no conoc\u00edan el significado de algunas palabras pero este lenguaje se les escuchaba muy bonito, eran tambi\u00e9n personas muy agradables, muy sociables y se prestaban a todo como hermanos, al recordarlos, tambi\u00e9n recuerdo con agrado una canci\u00f3n ranchera del autor Paulino Vargas y cantado con su grupo norte\u00f1o con el acorde\u00f3n, Los Broncos de Reynosa que se intitula Pescadores de Ensenada, este tema me gusta y me llega al alma ya que el compositor describe con algunos detalles las actividades de los pescadores de alta mar y de los lugares que dice: a\u00f1orando a Guaymas, al Cabo San Lucas, La Paz. Manzanillo, tambi\u00e9n Mazatl\u00e1n, puertos de Acapulco y Salina Cruz. Yo siempre recuerdo del faro su luz.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El faro, siempre hay faros en los puertos, algunos chicos, otros, grandes, muy grandes, que sirven para orientar al navegante, esos faros son una se\u00f1al, avisan algo, los marineros lo saben, saliendo del puerto hacia alta mar, estos aparatos siempre estar\u00e1n ubicados en lugares estrat\u00e9gicos, como los faros de estaci\u00f3n, ah\u00ed est\u00e1n alumbrando con los colores verde y rojo encima de un arrecife o a veces en una boya, en algo fondeado en el mar y que flota para ser visto por los que conducen las embarcaciones, al igual que en las embarcaciones, tienen sus luce de estaci\u00f3n verde y rojo uno en cada lado, en la izquierda el rojo y en la derecha el verde. Los faros que existen casi siempre son recordados por los marinos porque hay unos que tienen un buen brillo que el marino realiza sus sue\u00f1os con el pensamiento en las noches tranquilas o de lluvia. Cu\u00e1ntos faros tienen sus hermosos recuerdos como el del puerto de Mazatl\u00e1n que est\u00e1 en un lugar muy alto y el faro se ve impresionante.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Pescando en el oc\u00e9ano pacifico en el sur de M\u00e9xico, en un barquito de madera muy viejito, luego uno se minimiza al tener a la vista otro pesquero pero moderno y nuevo como los que comenzaron a salir en los setenta y tres que llegaron de Veracruz o no s\u00e9 de donde, los barco de financiamiento Banpesca, eran grandes, amplios, con motor de marca Caterpillar que son de m\u00e1s potencia que los de marca Cumins como el que tra\u00eda el barquito donde yo andaba, hab\u00eda otros, que tambi\u00e9n eran de madera y tra\u00edan bodega para hielo que fueron construidos en el varadero San Juan que estaba en el segundo muelle de Puertos Libres mexicanos muy cerca de la congeladora San Juan. Estos barcos pesqueros fueron mandados a hacer por empresas extranjeras como el barco Toyloca I y II y otros que ten\u00edan sus nombres en la parte delantera de la embarcaci\u00f3n de color azul y el barco pintado de blanco, tra\u00edan en la proa el agujero del ancla que colgaba dos eslabones de cadena por fuera. Uno dec\u00eda muchas cosas en silencio deseando un d\u00eda embarcarse en uno de esos.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El viaje en alta mar dur\u00f3 justo quince d\u00edas y yo, ya hab\u00eda aprendido varias cosas, actividades que se practican adentro de la embarcaci\u00f3n, como subir r\u00e1pidamente en los tangones con rapidez para meter el gancho haciendo maniobras para destrabar las tablas que van pegadas a las redes que no cualquiera lo puede hacer mucho m\u00e1s si est\u00e1n excedidos de peso o en otras, no tienen el valor ya que si uno cae al agua con el barco en movimiento puede ser peligroso tanto como lastimarse o que un tibur\u00f3n que luego estaban a un lado de la embarcaci\u00f3n esperando los peces muertos que se avientan al mar porque nadie los necesita. Tambi\u00e9n aprend\u00ed a medir las porciones de los insumos y especias que se le pone a las comidas para sazonarlas y que se preparan ah\u00ed en el barco en breve tiempo ya que el cocinero tambi\u00e9n hace trabajos en la cubierta como toda la tripulaci\u00f3n, al igual que estando corriendo el barco, el que llevaba el tim\u00f3n, le dieron indicaciones que bajara la velocidad y que diera vuelta para agarrar la mancha de camarones gigantes, baj\u00f3 la velocidad pero al dar la vuelta, la corriente del mar aceler\u00f3 el giro de la embarcaci\u00f3n vieja y las redes se metieron a la propela, es la rueda de bronce a acero con aspas que gira a trav\u00e9s de la m\u00e1quina, quedando enredada con el chinchorro la propela que dej\u00f3 de girar, el barco qued\u00f3 a la deriva, entonces, el viejo capit\u00e1n Palique dio indicaciones a otro marino y a m\u00ed; que nos meti\u00e9ramos al agua para cortar el chinchorro enredado, nos metimos con un cuchillo muy filoso porque las redes son de un material de hilo muy resistente y duro.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue dif\u00edcil y riesgoso ese trabajo que hicimos, pero aprend\u00ed algo muy importante de la actividad como tripulante, esto se debi\u00f3 en gran parte, porque salimos bien librados, el barco y los que nos metimos a bucear sin equipo ya que yo era un chamaco muy delgado como fideo y aventado como cuando uno come frijoles, eso me favoreci\u00f3 mucho.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En el transcurso del viaje pescando el producto m\u00e1s deseado que es el camar\u00f3n gigante, el camar\u00f3n azul, el caf\u00e9 y el cristal se juntaron en ese viaje dos toneladas del valioso producto cristal y caf\u00e9, de el azul, se pescaron un aproximado de setecientos kilos, lo menciono porque el dinero que le toca al pavo que era yo, consist\u00eda en juntar productos de alta val\u00eda, m\u00e1s bien que se pod\u00eda vender a buen precio al comprador, pero como menciono que el barco era muy chico y los productos se conservaban en el hielo, era l\u00f3gico que el camar\u00f3n era de m\u00e1s prioridad para guardar y lo dem\u00e1s, hasta el \u00faltimo si es que hab\u00eda espacio y hielo.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ma\u00f1osamente y en complicidad con los tripulantes menos el capit\u00e1n, estuve guardando langostas, cucarachas, lenguado, caracoles \u201cburro\u201d y del \u201cchino\u201d, pescados cherna, cabra, mero, pargo, y p\u00e1mpano ya que el capit\u00e1n nunca se meti\u00f3 a la bodega pues estaba grande de edad y ten\u00eda dificultad para caminar y sostenerse dentro del barco. Fueron los \u00faltimos escasos seis d\u00edas antes de terminar el viaje, el capit\u00e1n Palique, les dijo a los tripulantes que guardaran pescado elegido para que el pavo vendiera llegando a puerto y ese dinero era destinado exclusivamente para \u00e9l, y adem\u00e1s, los tripulantes podr\u00edan tambi\u00e9n elegir lo que quisieran para llevar a sus casas. As\u00ed era la costumbre de cada viaje en todos los barcos pesqueros que ten\u00edan un pavo, tambi\u00e9n entre otras cosas el t\u00edo me confi\u00f3 que cada marinero o tripulante de nuestro barco, al cobrar en la cooperativa despu\u00e9s de la descarga de los productos pescados, se iban a encargar de darme lo que consideraban yo me pude ganar sirvi\u00e9ndoles en el viaje, y hab\u00eda algo m\u00e1s que me llen\u00f3 de gusto cuando el t\u00edo Manuel me dijo que el camar\u00f3n botal\u00f3n que es un de m\u00e1s baja calidad, tambi\u00e9n se vende y se reparte a todos en partes iguales.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00cdbamos corriendo de regreso como se dice rumbo al puerto de Salina Cruz y yo, ven\u00eda haci\u00e9ndome ideas, imaginando cuanto me iba a tocar o cu\u00e1nto dinero iba a sacar en este viaje, aunque era la primera vez que viajaba y la primera vez que iba a tocar vender los productos, como que me ilusionaba y hac\u00eda c\u00e1lculos de la repartici\u00f3n. Antes de entrar a puerto el capit\u00e1n Palique indic\u00f3 que se navegara y se pescara enfrente del puerto como a 70 brazas de profundidad y hacer los \u00faltimos d\u00edas, los intentos buscado camar\u00f3n caf\u00e9 gigante, lo que equivale algunas horas de carrera del barco por su lentitud del motor viejo.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En cuanto llegamos a ese fondo de las 70 brazas, echaron al fondo las redes y como en todo el viaje y el sistema es lo mismo en el tiempo de arrastre, cuatro horas arrastrando, la tripulaci\u00f3n comenz\u00f3 a trabajar, se escucharon los fuertes chirridos que ten\u00edan problemas para alzar el equipo de pesca, se retorc\u00edan los cables de acero que se adujaban en los rollos del winche y avanzaba o jalaba muy poco porque se patinaba por la carga muy pesada que venia del fondo del mar.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Grit\u00f3 el capit\u00e1n, despacio; poco a poco, recuerden, son 70 brazas y seguramente trae buen guato (producto) este lance, despacio. El winchero y el motorista estaban en ese aparato que levanta carga. \u00a1Que aparato!!, en verdad, lo que hace, es una gran ayuda, sin ese aparato ser\u00eda imposible levantar cargas tan pesadas. Siguieron jalando muy lento mientras los rodillos del aparato al rotar, se quejaban muy fuerte haciendo ruido como si fueran estruendosas carcajadas, los cables de acero que pend\u00edan de esas tablas de lastre y las tablas de lastre pend\u00edan los chinchorros en el fondo del mar que hab\u00edan capturado o mucha basura o sargazo porque viene muy cargado comentaban.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Era la primera vez que ocurr\u00eda eso en el viaje, ya que en todos los lances de cuatro horas, siempre salieron normal y a veces casi con la bolsa vac\u00eda, en dos ocasiones salieron las redes con bastante malagua y pez macarela, pero no se compara con esta vez que segu\u00edan los rodillos del winche quej\u00e1ndose de la carga que estaba intentando subir a bordo, y yo; con las ganas de entrar al puerto por varias razones de chamacos que ya se me coc\u00edan las habas, no, no ten\u00eda novia en el puerto, era la inquietud de joven, con del deseo de llegar y bajar del barco, para presumir que yo era marinero pesquero camaronero y que esos ganaban mucho dinero, m\u00e1s que los bandidos, ver las caras de unos que no les ca\u00eda bien o de mis mismos t\u00edos Humberto y Ofelia que a lo mejor estaban deseosos de ver mi regreso para preguntarme con detalle del viaje y yo comenzar a contarles lo vivido, pero por ahora no era posible, apenas el \u201clevantagargas\u201d estaba llorando y sufriendo con el izamiento del equipo. Los cables de acero que estaban jalando el equipo cada vez se restiraban m\u00e1s y m\u00e1s.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda pendiente en el rostro del viejo capit\u00e1n que si el aparato que levantaba la pesada carga no lograba subirla, entonces iba a suceder lo que no se le puede desear a los pescadores cuando el equipo posiblemente trae bastante camar\u00f3n en las bolsas, se tiene que cortar esos cables para evitar que se rompan los tangones que detienen los equipos de arrastre y nivelan la navegaci\u00f3n del barco para que no navegue ladeado o descoriado aunque se tenga que perder totalmente todo el equipo de pesca que ser\u00eda muy lamentable para la sociedad cooperativa de producci\u00f3n pesquera Bah\u00eda La Ventosa la cual pertenec\u00eda el barco y sus tripulantes.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ah\u00ed pegado junto al winche estaban sin perder la concentraci\u00f3n el winchero y el motorista con su tubo galvanizado en la mano derecha agarrado fuertemente para adujar correctamente los dos cables, el de babor y el de estribor\u00a0 mientras que con la izquierda, agarrando la palanca que echa andar o desconecta las cremalleras de ese aparato tan \u00fatil y al mismo tiempo muy peligroso que las historias de los pescadores embarcados cuentan como por descuido, atrapa y no suelta una mano y sigue con el cuerpo. Alcanzamos a recordar a varios quienes perdieron la vida o sus extremidades superiores en esa m\u00e1quina. \u00a1\u00a1Al fin!!&#8230; se lograron ver las tablas que estaban ya en las catarinas del tang\u00f3n, las tablas no se mov\u00edan, estaban completamente quietas mientras el capit\u00e1n frente al tim\u00f3n, aceleraba a todo lo que pod\u00eda el motor de la embarcaci\u00f3n de madera de nombre R\u00edo Jano, aceleraba como en todas las veces que ya estaba izado el equipo hasta arriba y solo faltaba tomar el bichero y atrapar los cabos que tienen atadas las bolsas del producto. Uno de los tripulantes, agarr\u00f3 esa bichero que es una vara larga que al final de la misma, tiene un alambr\u00f3n con gancho, lo captur\u00f3 al primer intento y lo jal\u00f3 hacia la cubierta en la popa, ah\u00ed; otra vez esos aparatos potentes \u201clevanta cargas\u201d, lo enred\u00f3 a una de los carretes y comenz\u00f3 a subirlo apoy\u00e1ndose en el tang\u00f3n de en medio y desde que el bolso del chinchorro asom\u00f3 a la superficie al salir del agua, nos dimos cuenta que ese bolso o bolsa, estaba repleta de infinidad de seres algunos vivos, otros muertos que apretujaban el abultado bolso de hilos cubierto de fil\u00e1stica de colores. Otra vez, lento, pero ya lo pod\u00edamos ver como poco a poco se iba alzando y escurriendo el agua y lodo que sac\u00f3 del fondo del inmenso mar. La catarina o noria del tang\u00f3n de en medio de la cubierta, chirri\u00f3 fuerte y el amarre que del cabo que tiene atado, lleg\u00f3 al tope y ah\u00ed la dejaron suspendida y el marinero, busc\u00f3 los lazos de la jareta que aprietan o abren la boca del bolso que trae el producto, los encontr\u00f3 y los jal\u00f3 uno a uno ya que tienen un amarre especial que sirve para que no se enreden y causen problemas al desatarlos. Se abri\u00f3 la gran boca del bolso y se fue saliendo el contenido de la pesca, sacudi\u00f3 el winchero bruscamente con el cabo atado en el aparato al bolso y se desprendieron totalmente desde los m\u00e1s grandes, hasta los diminutos peces sacado del fondo del mar. Al caer el contenido a la cubierta, se hicieron enormes los ojos todos los que ah\u00ed est\u00e1bamos enfrente mirando, el bolso expuls\u00f3 una cantidad enorme de camarones grandes, algunos peces todav\u00eda vivos, brincaban desesperados sintiendo la muerte en la superficie, lo dem\u00e1s; era todo tipo de cosas o animales que estaban en el fondo del mar.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Amarraron de nuevo la boca de las bolsas y fueron botados otra vez al mar para seguir pescando en esas aguas profundas en donde hab\u00eda bastante producto valioso, el producto m\u00e1s anhelado de los marineros pesqueros. A\u00fan era temprano para seguir pescando, faltaban dos lances m\u00e1s, el de las diez de la noche para levantar a las 2 de la ma\u00f1ana y el de la 2 de la ma\u00f1ana para levantar a las 6, al amanecer. La embarcaci\u00f3n continu\u00f3 en su carrera en el mismo lugar dando vueltas cada media hora regresando al mismo punto para atrapar la mancha de camar\u00f3n grande. Cada uno de los tripulantes, tom\u00f3 su banquito y su rasqueta y fuimos separando los pescados grandes y de buena calidad y el camar\u00f3n se echaba en los canastos de fierro, ah\u00ed nos dieron las 2 de la ma\u00f1ana sin ni siquiera ver que le hubi\u00e9ramos bajado ese grande cerro de productos del mar que estaba en la cubierta, esa noche, no hubo cena, solo se levantaban uno por uno a prepararse un caf\u00e9 y traer unas galletas para acompa\u00f1ar el caf\u00e9 y matar el hambre. El cocinero estaba tambi\u00e9n sentado escogiendo y descabezando camar\u00f3n valioso y los pescados de calidad para llevar a sus casas, en ese momento no hab\u00eda cocinero en el servicio de la cocina, el capit\u00e1n, en la rueda poniendo atenci\u00f3n en la ruta de navegaci\u00f3n y atento a la Zonda que marca o mide la profundidad. Lleg\u00f3 entonces la hora de levantar otra vez el equipo, de nueva cuenta como la vez anterior, los carretes del winche chirriando fuertemente, de nuevo parados frente a la m\u00e1quina el winchero y el motorista con sus tubos atentos para adujar muy bien los cables de acero que proven\u00edan del fondo del mar con guantes de trapo, agarrando el tubo de metro y medio de alto y de dos pulgadas de grosor aproximadamente, conforme dan vueltas los carretes, van jalando con fuerza ayudados con la conectividad de la m\u00e1quina del barco, y los cables, uno en cada carrete lado derecho e izquierdo que jalan los equipos de pesca, a la hora que dan vuelta sobre el carrete, estos; se alojan al carrete sin ning\u00fan orden, entonces los tripulantes que manejan los Winches, utilizan estos tubos para que los hilos est\u00e9n bien ordenados. Una y otra vez paran los mecanismos para no forzar la subida de los equipos de pesca, una y otra vez tambi\u00e9n cada uno de los tripulantes estamos imaginando cosas negativas que pudieran pasar en relaci\u00f3n a la subida de esos chinchorros grandes que se arrastran en las arenas, piedras, lodo y m\u00e1s en el fondo del mar, diciendo en silencio si ya tenemos algo de producto en las bodegas, no era necesario arriesgar como ahora mismo lo estamos viendo, y si se revienta alg\u00fan cable, y si se rompe alguna cremallera o cadena del Winche perderemos todo el equipo, tablas, redes, cadenas de lastre, boyas, o sea; perderemos todo, completamente todo, pero as\u00ed es la vida, hab\u00eda que intentar llevar mejor pesca al puerto para la cooperativa, para que cada uno de la tripulaci\u00f3n se lleve m\u00e1s dinero a su bolsillo.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Asomaron entonces a la superficie las tablas, se mostraron las redes que flotaban por las boyas amarradas en ellas despu\u00e9s de un buen rato de estar intentando subir el equipo, otra vez el mismo procedimiento como se sube el equipo al barco, con el bichero se jala el cabo atado a las redes, despu\u00e9s el bolso, otra vez chirriaron las catarinas, otra vez el gancho apret\u00f3 con fuerza esa bolsa llena de productos como la vez anterior, al verlo; otra vez tambi\u00e9n quedamos sorprendidos por tanta pesca, por tanta generosidad del mar, por tantos y tantos camarones grandes que fueron capturados por las redes que se arrastraron las cuatro horas, al desatar la jareta de las bolsas de los dos equipos, y vaciar completamente su contenido en la cubierta.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya no quedaba espacio para sentarse c\u00f3modamente para separar y descabezar los camarones, echarlos en los canastos de fierro luego lavarlos muy, muy bien, y meterlos a guardar en la bodega de hielo como sucedi\u00f3 en todo el viaje. Era tanto el producto sacado del mar que cuando nos sentamos por diferentes lados cada uno de nosotros que est\u00e1bamos en la popa sobre la cubierta, no alcanz\u00e1bamos a mirar los rostros de quienes est\u00e1bamos frente a frente, porque el mont\u00f3n sacado del mar no nos dejaba vernos, era una tarea dif\u00edcil, ruda, cansada y pesada, por el trabajo de la selecci\u00f3n de los camarones, el descabezado que todos los que est\u00e1bamos all\u00ed, ten\u00edamos los dedos pulgar e \u00edndice casi sangrando por tantas veces que apret\u00e1bamos el cuerpo de los camarones para quitarles la cabeza y a pesar que us\u00e1bamos los guantes de hule Adex, los que usan las amas de casa, los guantes terminaban desgastados y perforados por tanto rose fuerte de los dedos.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Como la vez anterior despu\u00e9s de vaciar los bolsos sobre la cubierta, fueron lanzados de nueva cuenta al mar los equipos para que se siguieran arrastrando, aunque ya era mucho que hacer y la siguiente levantada, ser\u00eda el de las 6 de la ma\u00f1ana, casi saliendo el sol sin comer y sin dormir.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Y as\u00ed sucedi\u00f3, el barco sigui\u00f3 corriendo, la tripulaci\u00f3n segu\u00eda pegada al quehacer del pescador en el barco sin despegar las nalgas del banco, ya con la columna, las piernas, los pies muy cansados, con los ojos hinchados pidiendo a gritos cerrarse para descansar en un reconfortante sue\u00f1o, segu\u00edamos cada uno gozando el \u00e9xito y la suerte de haber encontrado la mancha grande de camarones gigantes, festejando en silencio la venta y repartici\u00f3n de las ganancias por la pesca en el puerto cuando el barco atracado en el muelle de la empresa de la congeladora San Juan y va a ser descargado por los trabajadores de la empresa, eso; y m\u00e1s pensamientos llegaban a nuestros cerebros seguramente, pero antes hab\u00eda que esperar, es el lance de las 2, para levantar a las de la ma\u00f1ana con similar o igual producci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Dieron las 6 de la ma\u00f1ana, las piernas, la columna, las sentaderas cansadas, los ojos casi cerrados por el sue\u00f1o, las manos sangrantes, y con el est\u00f3mago vac\u00edo, iniciamos haciendo las mismas maniobras anteriores hasta vaciar los bolsos sobre la cubierta del barco, ahora; en vez de lanzar las redes de nuevo al mar, s\u00f3lo se recogieron pusieron amontonados en la parte de atr\u00e1s de la embarcaci\u00f3n con las tablas pegadas a los tangones. El capit\u00e1n palique al ver que el equipo estaba asegurado y la tripulaci\u00f3n sana y completa.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Gir\u00f3 el tim\u00f3n dirigiendo la proa de la embarcaci\u00f3n hacia el bello puerto de Salina Cruz, al estar enfilado el rumbo, aceler\u00f3 fuertemente el motor del viejo barco de madera de nombre R\u00edo Jano. Toda la tripulaci\u00f3n iba contenta, ahora si el R\u00edo Jano llevaba a puerto la mejor y m\u00e1s grande producci\u00f3n que las dem\u00e1s embarcaciones, aunque todav\u00eda no termin\u00e1bamos de elegir o escoger el producto, descabezarlo, lavarlo y guardarlo en la bodega de hielo. Por eso precisamente \u00edbamos con orgullo, con mucha alegr\u00eda, con satisfacci\u00f3n y con agradecimiento al Todopoderoso de haber encontrado una gran mancha de camarones grandes. El viejo y sabio capit\u00e1n Palique, dio indicaciones a todos para que se guardar\u00e1n muy bien las pertenencias de cada uno, y nos dijo tambi\u00e9n, guardar los utensilios de cocina, las herramientas valiosas, y todo lo que pudiera perderse o que fueran llevados por los fayuqueros que eran personas que ayudaban a escoger el producto, descabezarlo, lavarlo, pero algunos ten\u00edan la mano muy larga con u\u00f1as grandes y era bien sabido que se llevaban las cosas incluyendo el mismo producto como es el camar\u00f3n porque actuaban en complicidad con otros que tra\u00edan los cayucos, lanchas, o canoas, y que s\u00f3lo aventaban las bolsas que hab\u00edan llenado, y que sab\u00edan trabajar tramposamente sin tener verg\u00fcenza, ni agradecimiento por el trabajo que se les brinda, as\u00ed que hab\u00eda que tener cuidado en cada uno de aproximadamente 10 personas que se acomodaban al rededor del mont\u00f3n de producto para hacer el trabajo ya que la tripulaci\u00f3n estaba agotada.\u00a0<\/span><\/p><p><strong>CONTINUAR\u00c1\u2026<\/strong><\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-74e9822 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"74e9822\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<footer class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-115f5a19 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"115f5a19\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container 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