{"id":549,"date":"2023-05-08T13:54:25","date_gmt":"2023-05-08T13:54:25","guid":{"rendered":"https:\/\/jaimezarate.com\/?page_id=549"},"modified":"2023-05-14T02:37:29","modified_gmt":"2023-05-14T02:37:29","slug":"arriero-viajero-comerciante","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/jaimezarate.com\/index.php\/arriero-viajero-comerciante\/","title":{"rendered":"Arriero Viajero Comerciante"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"549\" class=\"elementor elementor-549\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-76d4a5b4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"76d4a5b4\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-43955bb6 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"43955bb6\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5da1a0d1 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"5da1a0d1\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h4 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">ARRIERO-VIAJERO-COMERCIANTE<\/h4>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1c28d1b5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"1c28d1b5\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-384715f7 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"384715f7\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-46e48c24 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"46e48c24\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><b>1a parte.\u00a0<\/b><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo ten\u00eda 10 u 11 a\u00f1os de edad aproximadamente cuando mi padre de car\u00e1cter duro, disciplinario y fuerte me llev\u00f3 a viajar caminando detr\u00e1s de aquellos burros que cargaban sobre sus lomos cargas pesadas que llevamos a vender a un pueblo lejano llamado La Merced del Potrero San Miguel del Puerto Oaxaca&#8230; salimos de San Pedro Huamelula apenas asomaba el lucero flojo en la madrugada, Graciano Manuel Z\u00e1rate Ortega mi padre, se levant\u00f3 antes que yo o m\u00e1s bien, creo que no durmi\u00f3 para darle de comer a los animales, ultimar detalles del largo viaje que yo no conoc\u00eda, darle ma\u00edz a los burros porque dec\u00eda que el ma\u00edz les daba mucha fuerza para aguantar la carga el d\u00eda completo aunque el precio de la semilla era elevado \u00e9l, les pon\u00eda el morral con ma\u00edz amarrado como un bozal en el hocico del animal para que no regaran la semilla.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Peg\u00f3 mi pap\u00e1 la carga de un lado del asno y yo ayud\u00e9 a detenerla para que \u00e9l pegara el siguiente lado, as\u00ed sucesivamente con los dem\u00e1s borricos mientras mi madre que tampoco hab\u00eda descansado echaba tortillas clayudas en el comal, amasaba sobre el metate con sus manos morenas llenas de cayos por el rudo trabajo de todo el d\u00eda para dejar listas las cargas que mi padre y yo llevar\u00edamos a la sierra a la vendimia. Ech\u00f3 en una servilleta especial apartada para el almuerzo unos frijoles fritos con manteca de cerdo, un pedazo de queso de la regi\u00f3n, a veces; ya era un queso muy seco y salado que era parte de nuestra alimentaci\u00f3n, tambi\u00e9n puso una masa con mezcla de panela para la primera estaci\u00f3n de descanso, era el almuerzo propiamente, en esa mantita tambi\u00e9n puso chiles secos, ah\u00ed tambi\u00e9n estaba la linterna, las pilas, los cerillos y no s\u00e9 qu\u00e9 m\u00e1s cosas puso. Entreg\u00f3 en manos de mi padre el morral de ixtle que con solo al agarrarlo se sent\u00eda lo pesado y lo \u00e1spero del material para uso rudo.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras eso suced\u00eda se ve\u00eda al interior de nuestra casa de horcones, piedra, lodo, morillas, con el techo de tejas\u00a0 (tejaban), hab\u00eda una linterna de petr\u00f3leo en una mesa de caoba pegada a la pared y un candil afuera en la enramada, los dos aparatos daban una luz muy tenue que apenas alumbraba el espacio donde estaba la actividad pero ya est\u00e1bamos acostumbrados ya que en aquel tiempo no hab\u00eda energ\u00eda el\u00e9ctrica, en todas las casitas alumbraba uno de esos aparatos y en otros por la pobreza no hab\u00eda m\u00e1s que un pedazo de ocote encendido que duraba muy poco, ah\u00ed estaban tambi\u00e9n cientos de insectos voladores que les atra\u00eda la luz y que en momentos se posaban sobre la cara o se met\u00edan directamente a los huecos de las narices, ellos tambi\u00e9n formaban parte de nuestro entorno.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Al terminar de pegar la carga, mis padres hablaron de los detalles del viaje y mi pap\u00e1 se despidi\u00f3 como dos compa\u00f1eros de la misma empresa, no hubo abrazo ni beso ni se\u00f1a alguna de un poco de amor por ser esposos. As\u00ed de seca fue la escena de despedida porque as\u00ed era la \u00e9poca, no conoc\u00edan o sent\u00edan pena decirse cosas como pareja de esposos en frente de mirones.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Con una vara larga que sujetaba mi padre con su mano derecha, comenzaba a carraspear como lo hizo todas las ma\u00f1anas cuando se levantaba para trabajar, comenz\u00f3 a hablar fuerte a los animales que tra\u00edan sobre sus lomos cargas de pan agridulce, el famoso y rico pan de Huamelula que estaba precedido de mucha fama por su forma de elaboraci\u00f3n y su exquisito sabor, mucho m\u00e1s ahora estos que ven\u00edan apilados dentro de los canastos de gruesos carrizos envueltos los panes con grandes hojas verdes de taurunt\u00edn que les conservaba la frescura y el sabor adem\u00e1s que no se estropeaban aunque los pollinos iban en pasos tropeleros.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Iba mi padre con el \u00e1nimo hasta arriba diciendo como nos esperaba este viaje donde yo jam\u00e1s hab\u00eda ido. Era la primera vez que caminaba a pasos ligeros arriando y oliendo pedos de burros que a cada rato expulsaban el ruidoso aire con fuerte olor a excremento de burro. Es f\u00e1cil de identificar el olor de excremento de este animal, tiene un olor peculiar que no s\u00e9 c\u00f3mo explicar.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Pasamos por enfrente del pante\u00f3n donde de reojo vi las luces de varias veladoras que estaban en la tumba de una se\u00f1ora que acabaron de enterrar una tarde anterior, era la tumba de la finada Valentina que dec\u00edan que era una mentada (bruja), no me dio miedo porque los animales hac\u00edan ruido con sus cascos al caminar y sus respiraciones junto sus pedos y los chillidos de los pesados canastos de carrizo distra\u00edan mi atenci\u00f3n.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue una madrugada muy pesada pues yo era un ni\u00f1o que jam\u00e1s hab\u00eda tenido un trabajo pesado y mucho menos hab\u00eda desvelado tanto.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ten\u00eda mucho much\u00edsimo sue\u00f1o y mi padre se daba cuenta, me recriminaba cada vez que se le antojaba con furia. &#8220;-Ponte listo, pareces vieja, f\u00edjate tu hermano como se quiere ir para otro lado, p\u00e9gales-&#8220;, lastimaba mi orgullo de ser un var\u00f3n porque era su forma de ense\u00f1arle a su hijo que ya quer\u00eda verlo grande para que lo ayudara, para que fuera un buen ciudadano, honesto, trabajador, yo sent\u00eda muchas ganas de llorar y regresar de ese camino oscuro y estrecho y arenoso\u00a0 que en la madrugada era fresco pero que al mediod\u00eda se convert\u00eda en rojas brazas muy calientes para un par de pies descalzos, ten\u00eda ganas de decirle que se fuera solo que la escuela me esperaba y que por acompa\u00f1arlo me iban a reprobar, ten\u00eda ganas de mentarle la madre tal vez y decirle que se callara la boca o decir que me ense\u00f1ara con un mejor m\u00e9todo porque yo era un mocoso que no estaba aguantando la chinga del camino del arriero.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Amaneci\u00f3 cuando \u00edbamos pasando por la salina del Rosario, hab\u00edamos caminado unos 25 kil\u00f3metros aproximadamente y mis pies y dizque piernas estaban resintiendo el andar, sin embargo; ten\u00eda que seguir hasta el \u00faltimo aliento y escuchando las ofensas y maldiciones de mi padre que as\u00ed fue siempre conmigo. Pasamos en medio de El Coyul, nos detuvimos tantito porque pas\u00f3 a saludar a su t\u00edo Tom\u00e0s Alegr\u00eda y la t\u00eda Petrona Rosado, cuando de nuevo se incorpor\u00f3 al grupo, se escucharon las voces del t\u00edo que dec\u00eda &#8220;-Manuel pasen un ratito y \u00e9chense un caf\u00e9-&#8220;, no; contest\u00f3 Manuel &#8220;-es muy temprano y nos falta bastante para llegar a nuestro destino que es la merced. Cruzamos el r\u00edo de mucha arena y poca agua del poblado pana pilyi\u00fa\u00a0 (el Coyul), con su vara larga de la mano derecha le pic\u00f3 al burro delantero que se retorci\u00f3 de dolor y aceler\u00f3 el paso normal a casi trote y yo compon\u00eda y descompon\u00eda los gestos y el cuerpo, ya era un tremendo castigo para m\u00ed que jam\u00e1s hab\u00eda caminado tan largas leguas a pie por ratos y otros andando.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Pasamos en un suspiro a la ranchera de San Bernab\u00e9 Ayuta, tanto Ayuta como todos los pueblos que hab\u00edamos pasado en el recorrido yo no los conoc\u00eda solo hab\u00eda escuchado los nombres de esos lugares que son agencias municipales de Huamelula.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Eyyyy det\u00e9n tus hermanos grit\u00f3 fuerte mi pap\u00e1, est\u00e1bamos a la orilla del r\u00edo de la poblaci\u00f3n de Ayuta, los burros ya sab\u00edan que hacer, unos bajaron presurosos sus cabezas para meter sus trompas en el agua fresca y cristalina del r\u00edo y otros se les notaba el cansancio y el hambre que hac\u00edan como aparentando querer pastar un poco para distraerse de la carga pesada que tra\u00edan sus espaldas.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Apersogamos los asnos y bajamos uno a uno las pesadas cargas de cada uno, alojamos los cinchos para liberar sus fustes y descansaran un poco mientras yo muy cansado me quise sentar para tomar reposo, de nuevo la voz de mando del patr\u00f3n ahora m\u00e1s tranquilo, trae el morral que me dio tu mam\u00e1, ese morral de ixtle estaba en una de las sillas que tra\u00eda la carga menos pesada del animal m\u00e1s d\u00e9bil, descolgu\u00e9 el morral mientras mi pap\u00e1 soplaba las hojas secas que ya hab\u00eda juntado para hacer fuego como lo hac\u00edan todos los arrieros del mundo.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Le di el morral y sac\u00f3 uno a uno lo que ten\u00eda que era nuestro almuerzo, yo deseaba con toda el alma escaparme de esa esclavitud y correr por el monte y desaparecer, ya no quer\u00eda estar ah\u00ed, simple y sencillamente; ya no pod\u00eda dar un paso m\u00e1s, estaba muy extenuado, quer\u00eda estar haciendo mejor el trabajo de la casa, ayudar a mi madre acarreando agua con el aguantador aunque se me pelaran los hombros, aunque me doliera la espalda, aunque me rega\u00f1ara o no me diera de comer, prefer\u00eda eso en esos momentos o estar ah\u00ed para lo que era necesario a mi madre pero ahora eso ya no iba a ser posible porque, si ahora estaba ah\u00ed con el patr\u00f3n de mi padre, era para educarme,\u00a0 para ver si se me quitara lo travieso y desobediente, para darme en la madre en esos caminos y se me pelaran los pies para que fuera buen muchacho, buen hijo, buen ciudadano y buen cristiano, ya que mi madre me hablaba con cari\u00f1o y mucho amor sobre la obediencia para mi futuro y no quise entender por las buenas, prefer\u00eda los &#8220;amigos&#8221;, la vagancia aunque con hambre pero no gustaba estar en casa para que mandaran y me utilizaran.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora te chingas exclam\u00f3 el patr\u00f3n que ya me hizo sentir muy mal al grado de desfallecer como cuenta la historia b\u00edblica de Jesucristo antes de ser crucificado, estir\u00e9 la mano hacia la servilleta del itacate y comenzamos a comer, en una j\u00edcara de morro estaba el pozol con agua fresca y cristalina del r\u00edo de San Bernab\u00e9 Ayuta, los frijoles secos y fritos, el pedazo de queso que pellizcamos y comimos con avidez, luego mientras com\u00edamos las tortillas clayudas el se\u00f1or patr\u00f3n las remoj\u00f3 con agua y se ablandaron y se transformaron en tortillas que solo mi madre Mar\u00eda Escamilla Robles sab\u00eda hacer con sus manos morenas llenas de cayos por el rudo trabajo pero que les pon\u00eda el gran amor y el gran cari\u00f1o&#8230;\u00a0\u00a0<\/span><\/p><p><b>2da parte.\u00a0<\/b><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ayuta una peque\u00f1a rancher\u00eda aquel tiempo con un r\u00edo de agua abundante y cristalina, situado a 15 metros sobre el nivel del mar, de tierra f\u00e9rtil y gente buena como el pan de trigo, ah\u00ed es el \u00faltimo pueblo que pertenece a la costa, lo que segu\u00eda de nuestra ruta eran cerros y cerros y muchos cerros, lo supe cuando de nuevo montamos los montones de carga sobre los fustes de los borricos no sin antes verles sus espaldas que algunos ten\u00edan unas grandes heridas, se les ve\u00eda la carne y mostraban los tejidos con sangre, resultado de la refriega de la pesada carga y las sillas que no eran de la medida de sus espaldas, a esos animales que resultaron con &#8220;matada&#8221;, mi padre les puso un pu\u00f1ado de ceniza fina, lo que hab\u00eda dejado la le\u00f1a de &#8220;cucharita&#8221;, le\u00f1a de un \u00e1rbol resinoso que saca largas y abundantes lenguas de fuego.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Agach\u00e1ndose bajo de la panza de los burros mi padre apret\u00f3 de nuevo los cinchos de cada uno de las sillas r\u00fasticas de las bestias y yo, me quedaba mirando lo que hac\u00eda, entonces eso fue suficiente para lanzarme una mirada que era m\u00e1s filosa que un pu\u00f1al, queriendo decirme que me pusiera listo y le echara la mano, yo sab\u00eda, lo que dec\u00eda sin esbozar palabra, solo con su mirada de \u00e1guila encabronada en fin&#8230;<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Una ligera lavada a la olla y la j\u00edcara en las aguas cristalinas del r\u00edo de San Bernab\u00e9 Ayuta y una ojeada alrededor para checar que no queda nada y con la vara larga en la mano derecha para fustigar a los burros, pudiera ser que, en cualquier momento, tambi\u00e9n a mi sobre mi peque\u00f1a espalda que ya comenzaba a sudar copiosamente porque el sol, la cobija de los pobres estaba arriba esper\u00e1ndonos para comernos nuestros cuerpos.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Comenzamos a subir por lomas de tierra porosa y blanca que es una mezcla de piedra y arena, en ese territorio hab\u00eda un sin fin de matas de nanche, yo hab\u00eda comido hasta empacharme de nanches pero no conoc\u00eda las matas de esa fruta de sabor est\u00edtico, dulce y de olor agradable al antojo.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Fiuss fiuss le hac\u00eda muy fuerte con la boca mi padre produciendo un sonido, el de los arrieros para apurar a los casi santos y muy sufridos burros que no emit\u00edan una palabra, solo fuertes pujidos que me hac\u00eda pensar que si yo fuera burro, que chinga estaban llevando esos pobres y santos animales, hab\u00eda momentos que alguno de ellos se paraba ya muy extenuado pidiendo quiz\u00e1 ayuda para subir el empinado cerro con la carga y con su alma pesada por el cansancio, esto pensaba sin saber si los animales ten\u00edan alma.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;-No lo empujes, no agarres a tu hermano, no ves que no debes tocar a tu hermano, \u00bflo haces otra vez?, entonces aqu\u00ed se quedar\u00e1 y yo te voy a ensillar para ponerte la carga-&#8220;. En silencio y maldiciendo la hora de estar ah\u00ed con mi patr\u00f3n caminaba cansado y ahora con miedo, conoc\u00eda a mi padre y sab\u00eda que era cruel en momentos que yo era v\u00edctima, pareciera que me tra\u00eda de encargo, muchas veces lo hab\u00eda hecho que por sorpresa me atizaba un manazo frente a mi santa madre que de inmediato sacaba la cara por mi diciendo : Manuel porque tratas as\u00ed a tu hijo, h\u00e1blale, ens\u00e9\u00f1ale de otro modo, \u00e9l, est\u00e1 muy chamaco , esa no es la forma de ense\u00f1ar. Al recordar esos momentos me encomendaba al Dios del catecismo que daban las &#8220;madrecitas&#8221; de la iglesia de Huamelula. Eran ya varias cosas que hac\u00edan que en cualquier momento tomara la decisi\u00f3n de escaparme como un d\u00eda lo hicieron los esclavos cansados, hartos de los malos tratos de los amos,\u00a0 bueno; eso lo contaban algunos que le\u00edan historia de la esclavitud, sin embargo era tambi\u00e9n m\u00e1s grande el miedo de perderme en esos montes donde habitaban tigres, leones, leoncillos, jabal\u00edes y todos esos animales feroces, mi imaginaci\u00f3n iba en aumento como mis pasos atr\u00e1s de los burros que pedorreaban ruidosamente subiendo los empinados altozanos.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;-Vamos a llegar al portillo de morro Ayuta me dijo mi padre ya con voz amigable, todav\u00eda es buena hora para avanzar para que ma\u00f1ana entremos temprano a la Merced del potrero y podamos vender la mercanc\u00eda-&#8220;. Parec\u00eda mi amigo en ese instante que hablaba, cambi\u00f3 mi miedo a una grata emoci\u00f3n que movi\u00f3 mis entra\u00f1as, quer\u00eda hacerse tal vez amigo de un ni\u00f1o y apenas se estaba dando cuenta que era su hijo, quer\u00eda hacerlo su aliado para poder hacer que aprendiera el oficio de arriero viajero y comerciante y que luego aportar\u00eda dinero para la casa, ese amigo seria despu\u00e9s un buen ciudadano honesto y trabajador.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Con los pies como hilachos segu\u00edamos subiendo y subiendo ese camino serpenteado de Ayuta rumbo a Chacalapa bajo del sol quemante como brasas, hasta que por fin llegamos donde se conoce como portillo de Chacalapa, los burros tomaron aliento, era muy notorio su agotamiento, bajaban a veces la cabeza buscando un montoncito de yerba para acertarle una mordida que tronar\u00e1n esas fuertes dentaduras que eran como viejos trapiches que muelen la ca\u00f1a para hacer melado y la panela.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Era otra la situaci\u00f3n, hab\u00eda amainado la tempestad, los rayos y truenos, se estaban apaciguando, mi padre tambi\u00e9n era de carne y ten\u00eda alma, aunque yo estaba muy cansado f\u00edsicamente, mi alma estaba teniendo calma y tranquilidad.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Bajamos y bajamos y subimos una y otra vez esos serpenteados caminos entre montes y m\u00e1s montes empinados cuando los animales comenzaron a acelerar el paso, estaba a la vista el r\u00edo de San Isidro Chacalapa, un r\u00edo no de gran caudal pero se manten\u00eda en ese momento apenas con suficiente l\u00edquido para que los animales corrieran ansiosos a la peque\u00f1a corriente para saciar su sed y escudri\u00f1ar pastura a las orillas, unas yerbas verdes con espinas y con una peque\u00f1a fruta en forma de bola tambi\u00e9n con bastantes espinas, sonaban sus molares con estruendo para triturar la yerba.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras eso suced\u00eda con los burros cargados, mi padre not\u00f3 que yo ya no pod\u00eda m\u00e1s, que solo caminaba como zombi, hab\u00eda llegado mi fin, sin alma, vida y coraz\u00f3n como dice una canci\u00f3n.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hizo lumbre muy r\u00e1pidamente como todo arriero valeroso e inteligente, baj\u00f3 el morral de ixtle donde ve\u00eda la comida y tendi\u00f3 sobre la arena entre piedras la servilleta de las tortillas correosas y los frijoles secos fritos, con el queso salado, puso agua del r\u00edo al peque\u00f1o perol de peltre que todo el camino ven\u00eda haciendo ruido pero que ninguno de los dos arrieros lo tom\u00f3 en cuenta, lo sent\u00f3 sobre las piedras que formaban el fog\u00f3n y le agreg\u00f3 un pedazo de panela para endulzar el agua. Comimos lo mismo de la ma\u00f1ana, de nuevo mi padre ahora ya no era como mi patr\u00f3n, remoj\u00f3 las tortillas correosas, clayudas que prepar\u00f3 mi madre Mar\u00eda Escamilla con mucho amor, para su esposo y para su peque\u00f1o hijo, mete la mano en el morral me dijo con palabras suaves,\u00a0 saca unos pescados que deben estar ah\u00ed envueltos porque huelen, si no lo comemos, se echar\u00e1n a perder, efectivamente, en otra servilleta bordada con peque\u00f1as rosas rojas y amarillas que mi santa madre bord\u00f3, ah\u00ed estaban aparejados cuatro pescados &#8220;lisa&#8221; con huevera amarilla abundante muy bien asados. Mi santa madre era inteligente y muy trabajadora, nom\u00e1s al recordar su vida como la trat\u00f3 la situaci\u00f3n tan precaria, la extrema pobreza, me pongo a llorar como ahora estoy llorando\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi madre era muy joven cuando yo nac\u00ed, cont\u00f3 que estaba trabajando en la salina sacando sal, iba de regreso a casa y la bestia mular que montaba, la tir\u00f3 rompi\u00e9ndose uno de los brazos que jam\u00e1s pudo componerse y mucho menos doblar ya que se le qued\u00f3 pegada la coyuntura, mi padre le ayudaba a peinarse, a ponerle los coloridos listones para que se viera bonita, sin embargo era muy inteligente y muy, muy trabajadora, muy emprendedora, le buscaba a la vida como ella dec\u00eda<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Una peque\u00f1a lavada a la j\u00edcara, un reojo al lugar para que no se quedara nada en ella lugar, con un varazo al burro grande l\u00edder y delantero del viaje, nos enfilamos hacia hasta ahora\u00a0 desconocido destino final para la venta de las mercanc\u00edas&#8230;\u00a0<\/span><\/p><p><b>3ra parte.<\/b><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Con los pies descalzos, con las piernas como dos hilachos, dirig\u00ed mi mirada hacia los animales que sin inmutarse segu\u00edan pujando con la pesada carga que rechinaba a cada paso sobre sus lomos, los fuertes mecates de ixtle estaban ahorcando los canastos de pan y en otros pollinos\u00a0 tambi\u00e9n se notaba lo fuerte que Manuel Graciano mi padre hab\u00eda amarrado las cargas para no desatarse jam\u00e1s, para que no anduviera perdiendo el tiempo en \u201ccosas de ni\u00f1os\u201d, \u00e9l, era un hombre fundido con aleaci\u00f3n de oro y bronce, a prueba de cualquier prueba, era r\u00edgido con \u00e9l mismo para que le salieran bien las cosas, para no cometer errores, tal vez porque as\u00ed fueron los pasajes de su vida desde que qued\u00f3 hu\u00e9rfano a los dos a\u00f1os, por eso, tanto los animales, las cargas, los costales, bueno;;hasta su pantal\u00f3n lo amarraba exageradamente bien.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Pasamos erguidos, orgullosos en medio de San Isidro Chacalapa, me sent\u00ed ya un hombre de respeto tan solo porque nos miraban algunos moradores de un pueblo muy apartado de todo que a veces pienso que hasta de Dios.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Gente buena, humilde, muy pobre de dinero, trabajadora, trabajadora porque en esos grandes cerros empinados se divisaban los \u201crastrojos\u201d a lo lejos, grandes manchas de remiendos, asemejaban precisamente unas s\u00e1banas remendadas con harapos de otro color que eran los cultivos de ma\u00edz, esos terrenos f\u00e9rtiles donde se daban frijoles del cerro, esas semillas sabrosas cuando estaban bien cocidas con ajo, cebolla y sal en la olla de barro, tambi\u00e9n esas tierras daban chiles picantes por\u00a0 mont\u00f3n, eran generosas en aquellos a\u00f1os como dice un oficio fechado el 27 de abril de 1949 cuando era presidente municipal de Huamelula el C. Hip\u00f3lito Robles, le reclama propiamente al agente de Chacalapa porqu\u00e9 se opone que amojonen los linderos que comprenden las tres cruces, San Jos\u00e9 Chiltepec, Huamelula y Agua Grande, que constituyen las cabezas que limita los terrenos, propiedad comunal de Huamelula y los que el propio Huamelula, tuvo que ceder a la agencia municipal de ese lugar que carec\u00eda de tierras y de t\u00edtulos que ampare la posesi\u00f3n de cualquier superficie. Tambi\u00e9n manifiestan no estar conformes con que Huamelula con toda buena fe, les haya manifestado la sesi\u00f3n de la superficie de tierras que llega hasta la barra de Zimat\u00e1n y colinda con los de Xadani y con las de San Miguel Chongos.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Por falta de comprensi\u00f3n y por m\u00e1s, y que si Chacalapa insiste tambi\u00e9n Huamelula podr\u00eda desconocer el compromiso y a\u00fan retirar la sesi\u00f3n donada.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed de claro y fuerte Don Hip\u00f3lito Robles declar\u00f3 en aquellos tiempo para poner a buen recaudo a los que inquietaba a los otros pobladores paisanos mimos ya que les convenga mantener dividido a Chacalapa para conveniencia de unos cuanto m\u00e1s no de todo el pueblo.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Aquel lugar aparentemente solo y muy alejado a un d\u00eda entero de camino a pie, se le notaba gran evangelizaci\u00f3n del catolicismo ya que a la cabecera de la poblaci\u00f3n estaba situado un majestuoso templo que tiene gran parecido en tama\u00f1o y figura a la de San Sebasti\u00e1n la que a\u00fan permanece a duras penas en San Pedro Huamelula.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Al pasar por en medio del pueblo mi padre carraspeaba como lo hizo toda su existencia desde que lo recuerdo, -&#8220;mira all\u00e1 arriba de aquel cerro, por ah\u00ed est\u00e1 San Miguel Chongos, tambi\u00e9n ah\u00ed vive gente que come pan de Huamelula, conoc\u00eda mucho al saber de viajeros, arrieros y comerciantes han ido a esos pueblos que est\u00e1n entre muchos cerros como Santa Catarina (cerro de oro), por atr\u00e1s se llega atr\u00e1s, muy atr\u00e1s se esos montes est\u00e1 Hacienda San Jos\u00e9\u00a0 (hoy Guadalupe Victoria), por ah\u00ed se llega a Ecatepec, a Quieri, a Teipan, a Santo Domingo, a San Lorenzo Jilotepequillo, a San juan la Jarcia, todo esos caminos vas a viajar para que aprendas como ganarte la vida y te ense\u00f1es a ser un buen ciudadano de bien&#8221;-. Eso dec\u00eda mientras yo deseaba sentarme por la fatiga, era un mozuelo rapazuelo que estaba cansado y sent\u00eda morir.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Caminamos y caminamos por m\u00e1s cerros hasta encumbrar y ah\u00ed cambi\u00f3 la vegetaci\u00f3n, se ve\u00eda un territorio de piedra y arena caliza, grandes piedras que adornaban el paisaje que unos se escond\u00edan entre muchas, much\u00edsimas matas de dulce y arom\u00e1ticos nanches, bajamos, bajamos con pasos d\u00e9biles tanto los jumentos como nosotros los arrieros hasta que se escuch\u00f3 un grito muy fuerte de mi padre junto como un estruendo, un fuerte y fino silbido que los animales que de inmediato entendieron la se\u00f1al de parar, de hacer alto definitivo, ni un paso m\u00e1s&#8230; los animales agotados completamente, algunos bajaron sus cabezas para mordisquear pastura que ah\u00ed hab\u00eda en abundancia, era por eso hacer la estaci\u00f3n en ese lugar de cerritos de piedra y tierra blanca. Bajamos uno a uno las cargas pesadas de los lomos de aquellos sudados burros y despu\u00e9s de bajarlos mi padre les quit\u00f3 la silla a todos, al quitarles el fuste como \u00e9l lo llamaba, algunos animales se arquearon por el dolor al despegarse el \u00e1spero trapo de su piel, doblaron sus columnas al sentir despegarse de su piel los calientes &#8220;blandos&#8221; que no eran m\u00e1s que unos costales doblados que algunos estaban blandos y otros nada de eso, eran pedazos de pantalones tiesos de mezclilla que sus due\u00f1os al no tener costales o harapos blanditos, los ensillaban algunos con lonas y pl\u00e1sticos en fin&#8230; tan solo imaginar la herida que les provocan los fustes que no les quedan en su cuerpo y andando todos los d\u00edas con la carga encima; pobres animales, me pongo a reflexionar c\u00f3mo debemos ser los hombres para tratar bien a los animales que nos proporcionan apoyo como estos burros que no hablan para quejarse de los malos tratos, no deber\u00edamos ser tan crueles, sin embargo; en toda la existencia del hombre y los animales siempre as\u00ed ha sido el trato inclemente, despiadado.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Los burros que ten\u00edan heridas mi padre les puso unos pu\u00f1ados de cenizas que ah\u00ed hab\u00eda, que era lo que hab\u00edan dejado los arrieros que ah\u00ed en ese lugar hab\u00edan hecho estaci\u00f3n de descanso. Dej\u00f3 completamente sueltos los animales porque dijo que cansados y con tanta hambre no se iban a regresar hasta Huamelula, hambrientos como se sent\u00edan, iban a comer toda la noche. Los canastos con pan los pusimos arriba de unas piedras que los otros viajeros hab\u00edan adaptado para evitar que las hormigas se royeran y acarrearan el pan por migajas y las otras cargas o mercanc\u00edas las puso mi padre y maestro arriba de unos troncos cerca de donde nos acostar\u00edamos para descansar.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Lleva el perol hacia abajo, ah\u00ed est\u00e1 el arroyo, ll\u00e9nalo de agua, como est\u00e9 el agua as\u00ed la traes aqu\u00ed la colamos, claro que \u00e9l sab\u00eda que el l\u00edquido aparte de ser de color zarco ten\u00eda basura y animalitos, bastantes peque\u00f1os insectos, fui y llen\u00e9 completamente el perol de peltre y lo acerqu\u00e9 al jefe, agarro el peltre y lo vaci\u00f3 al bule o calabazo que tra\u00eda el agua que venimos tomando por todo el camino desde Huamelula luego Ayuta, despu\u00e9s regres\u00f3 el contenido al perol pero puso la servilleta de las tortillas que le sirvi\u00f3 de arnero o colador, ya hab\u00eda encendido la lumbre con le\u00f1a de palos resinosos que sal\u00edan largas lenguas de fuego que apuraron desmesuradamente el caf\u00e9, comimos y mi padre fue por peque\u00f1o petate muy viejo y maltratado que serv\u00eda precisamente para estos menesteres y para tapar la carga, lo tendi\u00f3 y me dijo &#8220;-descansa un rato porque yo no dormir\u00e9, vigilar\u00e9 la carga y los animales, al rato te despertar\u00e9 para que me releves-&#8220;, no recuerdo si le contest\u00e9 porque ca\u00ed completamente rendido, tan pesadamente como cualquiera de las piedras que estaban ah\u00ed por todos lados&#8230;.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">No supe m\u00e1s hasta cuando con el pie o no recuerdo bien pero testere\u00f3 mi cansado y maltratado cuerpo, -&#8220;ya, lev\u00e1ntate y ve por los burros, les pones la silla pero les encimas bien sus blandos, hay dos con &#8220;matada&#8221;, a esos, les pondr\u00e9 ceniza&#8221;-, los junt\u00e9 y los ensill\u00e9, \u00e9l hac\u00eda lo mismo con los otros y se encarg\u00f3 de apretarles la panza, el fuste ajustando fuertemente el cincho, chec\u00f3 que las retrancas no rosara la parte trasera de cada animal, peg\u00f3 el bule al burro de menor carga, at\u00f3 muy bien el ruidoso perol de peltre del caf\u00e9 y otra vez ese fuerte ruido con la boca, un efecto de sonido como si fuera un beso s\u00faper fuerte y estruendoso, otra vez el fino silbido y a la luz del &#8220;lucero flojo&#8221; (lucero de la ma\u00f1ana), comenzamos a bajar de &#8220;la Escondida&#8221;, as\u00ed se llamaba el punto de estaci\u00f3n apropiadamente para quedarse a descansar por la abundancia de pasto, era un tipo de paja muy grande y correosa que los animales devoraban, en ese lugar hab\u00eda poca agua pero los animales com\u00edan toda la noche sin dormir. Sus panzas ahora estaban llenas, se ve\u00edan esponjadas exageradamente, aunque tal vez sin probar agua, la luz de la linterna sorda, de dos pilas de marca \u00c1guila negra o Rayo-Vac alumbraba nuestros pies ya que los jumentos no necesitan luz para ver en la oscuridad, \u00e9stos; caminaban y de vez en cuando bajaban sus cabezas para arrancar un pedazo de pasto su paso sin tropezar.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Era una vereda aquellos hilos abiertos en la superficie de la tierra que le llamaban camino, eran como peque\u00f1os arroyuelos que estaban secos y que nos serv\u00eda de paso, sin embargo, los borricos iban como nuevos y yo, comenc\u00e9 a conocer el trabajo duro, dif\u00edcil y castigado del viajero-arriero-comerciante.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">CONTINUAR\u00c1\u2026<\/span><\/p><p><b>ARRIERO VIAJERO COMERCINATE<\/b><\/p><p><b>(Cuarta parte)<\/b><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-70dde2ac jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"70dde2ac\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARRIERO-VIAJERO-COMERCIANTE 1a parte.\u00a0 Yo ten\u00eda 10 u 11 a\u00f1os de edad aproximadamente cuando mi padre de car\u00e1cter duro, disciplinario y fuerte me llev\u00f3 a viajar caminando detr\u00e1s de aquellos burros que cargaban sobre sus lomos cargas pesadas que llevamos a vender a un pueblo lejano llamado La Merced del Potrero San Miguel del Puerto Oaxaca&#8230; 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