LA LEYENDA DE LA MATLALZIHUATL
(Cuento fantástico)
Cuentan aquí en el pueblo que una hermosa mujer llegó a Huamelula, vino detrás de un apuesto joven nativo de este legendario lugar, pretendió hacerlo cautivo con su embriagadora belleza, después de poseerlo, lo hizo que perdiera su voluntad para llevarlo hacia su mundo como ha sucedido en todas las versiones de estas apasionantes leyendas de la matlalzihuatl que se cuenta en todo México en el que el barón queda “encantado” para después robarle el alma.
El joven apuesto que de quien se habla en este tema, relatan que era el hijo de un hechicero que murió hace años en el pueblo. Este brujo tenía más poderes que los otros que había en toda la región, dicen; que llegaban al pueblo de San Pedro Huamelula las personas que venían de muy lejos para curarse con yerbas que el sabio brujo, sabía combinarlo muy bien este con el esoterismo, esas cosas de amplios conocimientos y prácticas relacionadas con la magia negra, la alquimia, la astrología y materias semejantes, que no se basan en la experimentación científica, lo buscaban para que les hiciera trabajos de maldad, generalmente para que una persona enfermara, para le fuera muy mal en todo y para que muriera. Se habla que aquí justo en donde se inicia la historia de esta narrativa, que tenía el viejo “mentado” (brujo) una “mesa” (altar de ceremonias rituales de petición y pedimento), un lugar demoniaco en donde se transformaba en animal, en nagual, en aire, viento, lluvia, fuego y más elementos sagrados de la naturaleza o también se convertía en cosas, en objetos, para vencer a sus rivales quienes también le competían para defender a sus “clientes”. El personaje de grandes poderes, el padre del apuesto joven, lo encontraron muerto en donde estaba haciendo su ceremonia ritual, un sitio dentro del monte cerca del panteón municipal, ahí; tenía sembradas y alineados en forma circular muchas velitas de cebo, había también semienterrados muchos huevos de gallina negra, flores de cordoncillo que aquí se tiene la creencia que estas flores son el alimento, la tortilla de los difuntos, había en el lugar un adorno de flores de corpus, esas flores que les cuelgan en el pescuezo a los políticos, a las personas importantes en nuestros pueblos para recibirlos y darles la bienvenida. Al brujo, lo hallaron con el cuerpo desmembrado, cuentan que seguramente quien lo asesinó fue alguien que se dio cuenta de la maldad que estaban “trabajando” para hacerle daño, entonces fue a buscarlo y lo sorprendió infraganti justo en el momento del ritual. Cuenta la gente de aquí que murió el nagual pero dejó su gran poder satánico para cuidar a su querido hijo, por eso el apuesto joven poseía ese magnetismo con las mujeres y, esa magia de manejar a su antojo las emociones de otros sin sufrir ningún daño, un espíritu que le dejó su padre para protegerlo en toda su vida.
Era la matlalzihuatl, una mujer exuberante, hermosísima, los que alguna vez la vieron, cuentan que tenía el pelo muy largo y muy hermoso, de color negro azabache, su rostro era igual a la de la novia del mozo chontal, el hijo del brujo, la matlalzihuatl le apareció como siempre lo hace utilizando la antigua y efectiva forma de engañar a los apuestos varones.
Él joven un día declaró que cuando venía con rumbo a este su pueblo, la levantó en el punto denominado el boquerón que está situado en el camino de la carretera federal hacia este pueblo, la hermosa mujer le pidió un aventón y el joven paró su coche y la subió sin imaginar que era la perversa y demoníaca matlalzihuatl. Muchas veces hemos escuchado que ahí en ese sitio, siempre ha habido apariciones tanto del “amigo” (demonio) y como la de la matlalzihuatl.
En todas las versiones de esta leyenda siempre se escucha que el hombre es quien sigue a esta mujer, pero en esta ocasión sucedió lo contrario, tal vez porque el apuesto muchacho poseía aparte de galanura, también un especial encanto, al del espíritu poderoso que le dejo su padre para que lo cuidara.
Dicen que por todo el camino rumbo al pueblo, el joven, no le hizo ninguna platica a la muchacha que subió al auto, llegaron hasta la casa del muchacho y ella estaba muy inquieta, muy desesperada porque el mozo no posaba sus ojos en los de ella, eso hizo que la embelesadora mujer perdiera el control aun siendo un demonio, sintió en todo su ser un calor sofocante, sudaba a chorros, miraba para todos lados con la vista perdida por la desesperación de no ser deseada y asediada, el joven muy tranquilo esperaba el momento para abordarla ya que en este tiempo desde que la levantó en el boquerón estaba ensimismado por otras actividades que lo apremiaban.
La mujer demonio sentía el infierno dentro de su ser, vio que frente a ella se encontraba un ventilador muy grande y poderoso de esos que avientan aire como sopla un ciclón, no pudo más y se abalanzó sobre el soplador y lo encendió bruscamente sin reparar que su largo pelo como cuentan que era, unos mechones; se introdujeron en el aparato “avientaaire” como enorme rehilete como los de esos rehiletes de los eólicos del istmo que generan energía eléctrica, entonces; el aparato jaló todo su largo y negro pelo hasta ahorcarla.
El mozo desesperado quiso ayudarla, pero el cabello fuerte y abundante de la matlalzihuatl, se amarró en las aspas y tapó hasta el tablero del control del encendido y apagado del ventilador. La matlalzihuatl con el intempestivo jalón de las aspas del grande ventilador, perdió su fuerza descomunal que por más que retorcía su exuberante cuerpo queriendo zafarse, salieron desde dentro de su ser fuertes y demoníacos gritos que se escucharon como un fuerte bramido de una res que le fue clavado el filoso punzón en su cerebro, azotó su bello cuerpo inerte en el piso, de inmediato, estiró las piernas y los brazos, su cuello quedó torcido, su larga lengua negra salió de su boca que comenzó a descomponer su bella figura, ya estaba sin vida, la matlalzihuatl ya estaba completamente muerta. Los perros de las casas aledañas comenzaron a aullar de miedo, las gallinas de los vecinos intentaron subirse a la enramada y a los árboles porque comenzó a oscurecer el día, pero no pudieron porque también como la mujer del pelo de azabache les temblaron y solo cacaraqueaban llenas de terror.
La matlalzihuatl se olvidó que era una mujer demonio, una mujer de grandes poderes mágicos que encantaba a cualquiera que la viera, así con esos poderes endemoniados jalaba como un imán a los varones apuestos, se le olvidó en utilizar precisamente esos poderes para apagar el aparato que echaba aire y que también se apagó al expirar la bella dama.
El lugar quedó en medio de un silencio sepulcral y el joven perdió por un instante la razón al ver el cuerpo inerte de su atractiva enamorada.
Se mandaron tocar de inmediato los “dobles” en las sonoras y grandes campanas del viejo templo católico dominico para ahuyentar del pueblo los espíritus malignos de la mujer inerte, como de costumbre se hace para anunciar la muerte de una persona adulta, los vecinos llevaron astorake (copal), el poderoso incienso que con su indescriptible aroma cuentan que también hace que los seres de otros mundos regresen a la oscuridad, así como también encendieron muchas velas de cera virgen de las benditas abejas del campo y rezaron las rezanderas cantos y letanías las que ofrecen para los muertos, inexplicablemente; la mujer se desvaneciendo su bello cuerpo para derretirse pero antes; al ir desapareciendo, se volvía una figura horripilante que los que vieron esa metamorfosis, unos, se desmayaron otros, perdieron momentáneamente el juicio y los otros, contemplaron hasta el último momento con horror la casi desaparición de la mujer demonio porque de todo su cuerpo, sólo quedaron los pelos negros azabache escurridos en el piso de tierra
Sepultaron pues ayer en el pueblo, lo que quedó del cuerpo de la guapa mujer demoniaca y legendaria llamada la Matlalzihuatl.
A partir de hoy ya no contarán esta leyenda en la que esta mujer atrapaba en algún lugar a los hombres haciéndose pasar como su novia pues el poder del brujo de los chontales místicos acabaron con la hermosa mujer del pelo largo que seducía a los hombres.
Descanse en paz la Matlalzihuatl.
Matlalzihuatl en lengua Náhuatl o Mexica.
Matlal (red-atrapa), Zihuatl (mujer) = Mujer que atrapa.